Libros

Selecciona tu idioma... Select your language...

lunes, 30 de mayo de 2016

No se puede vivir siempre al límite

Thues, Gorges de Carança


Hace un par de semanas tuve una conversación con una amiga que es psicóloga en una consultoría y que en ocasiones tiene que valorar a las personas antes de entrar en un puesto de trabajo y entre los parámetros que maneja, trata también sobre la presión que son capaces de soportar.

Comentando sobre varios temas, sacamos a colación el asunto de las diferentes filosofías de gestión que existen en la empresa.

Principalmente y simplificando mucho hablamos de que habíamos encontrado dos tipos de gestión: buenrrollismo y malrollismo.

Buenrollismo: Se trata de gestores empresariales capaces de generar un ambiente positivo en la empresa donde las personas pueden desarrollar todo su potencial. Los fallos se pueden corregir y se aprende de ellos, por lo que no existe un terror al fallo sino que se evita de forma razonable.

Malrollismo: Por contraposición existen otros jefes que prefieren mantener a las personas en un ambiente de continua crispación, miedo y lucha constante. Su filosofía está basada en que si las personas se relajan en el trabajo y se les permite fallar sin un correctivo adecuado, entonces el rendimiento empezará a descender.

He conocido a personas que trabajan en ambos extremos de la línea, y también a algunos que trabajan en un continuo cambio entre uno y otro punto. Los extremismos siempre son malos y eso es algo que también se aplica a este caso.

En el extremo del buenrollismo encontramos a estos jefes que no se ocupan de sus colaboradores. Creen en la libertad total de acción y ni siquiera los objetivos son importantes para ellos. En este punto lo que realmente peligra es su propio puesto de trabajo, ya que antes o después tendrán que responder ante sus superiores, y es que al fin y al cabo todos tenemos alguien por encima.

El malrollismo extremo tiene muchos adeptos y de hecho, el otro día leía un artículo que lo defendía a ultranza, hablando de lo importante que es mantener a las personas en una constante crisis para sacar lo máximo de ellas.

No debemos olvidar nunca que al fin y al cabo somos animales, que evolucionamos desde seres anteriores en el tiempo (a no ser que seas creacionista). Suponiendo que somos seres más evolucionados (cosa que en muchas ocasiones dudo) nuestros mecanismos de acción reacción deberían ser diferentes a los de los reptiles, aves e insectos. Uno de los mecanismos ancestrales de reacción es el llamado lucha-huída, por el que lo único que podemos hacer en una situación de estrés extremo, enfrentamiento o posible lucha es luchar o huir. Sin embargo, este mecanismo, que suele requerir de una toma de decisiones muy rápida y extremista, valorando nuestras potencialidades y capacidad de ganar o perder, sólo se utiliza en la naturaleza de forma excepcional.

Si fomentamos este tipo de comportamiento crítico y violento durante las 8 horas de trabajo, 5 días a la semana, el mecanismo que teóricamente está diseñado para funcionar excepcionalmente, se saturará. Hay que tener en cuenta que las hormonas que se generan durante este periodo de estrés tardan un tiempo en eliminarse del organismo, y si inundamos nuestro riego sanguíneo con continuas descargas de hormonas relacionadas con el estrés, lo único que conseguiremos es saturar el organismo de estas hormonas, con las consecuencias que ya todos conocemos: estrés, problemas cardiacos, síndrome del burn-out, etc.

Como siempre, lo ideal es el equilibrio, aunque mi amiga me decía que prefería que el modo de gestión fuera tendente a favorecer un buen ambiente de trabajo con objetivos adecuados, alcanzables y a corto plazo más que objetivos inalcanzables a largo plazo.

Enlaces relacionados:

jueves, 26 de mayo de 2016

¿Sociópatas manipuladores en la empresa? Pues sí, existen.

sociopath

No hace mucho un seguidor de mi página en Facebook me comentaba que en su empresa había entrado un nuevo puesto de coordinador intermedio que estaba echando por tierra a todo el equipo de ventas. Se trataba de una persona supuestamente encargada de dar soporte al jefe de ventas y que sin embargo había empezado a minar todos y cada uno de los movimientos del equipo de ventas.

Al principio mi amigo, que trabaja en una empresa de seguros de automóviles pensó que se trataba simplemente de poner al alguien como "poli malo", dado que había muy buen feeling con el jefe de ventas, una persona que se llevaba bien con todo el mundo y que incluso superaba año a año los objetivos que le marcaban. Sin embargo, esta persona con un perfil más agresivo, empezaba a socavar la moral del equipo, bloqueando operaciones en las que había que realizar unas acciones especiales para cerrarlas y llegando incluso a bloquear ciertas acciones de forma indirecta en algunas ocasiones.

Kiss of the Dementor

El caso es que esta circunstancia me dio que pensar sobre un capítulo del libro Primal Leadership de Daniel Goleman, en el que se habla sobre ciertos tipos de líderes empresariales (supongo que también existen en el resto de ámbitos) a los que se define como ladrones de paz, esperanza y felicidad. De hecho hace un paralelismo entre ellos y los dementors de la serie de libros y películas Harry Potter. Son personas que roban tu energía y en lugar de líderes pueden parecer saboteadores de tus gestiones. Según Daniel Goleman pueden ir desde sociópatas manipuladores (los más difíciles de detectar) hasta tiranos abusadores (los más claros).

Efectivamente en el caso de mi amigo, se trataba más bien de los primeros. Me contaba que cuando alguien estaba a punto de cerrar alguna operación, en lugar de ver las cosas positivas y la forma de cerrar, se dedicaba a subrayar todo lo que podría salir mal en la venta, incluso circunstancias en las que el vendedor ni siquiera había pensado. Me vino a la mente la idea de alguien que te susurra al oído "No lo conseguirás, no lo conseguirás, ...".

Ante estas circunstancias lo único que podemos hacer es reforzar nuestra propia personalidad, haciendo el caso justo a estos personajes. Como en otro tipo de críticas, lo importante es evaluar si lo que nos dicen es realmente útil o sólo nos tira por tierra. En el caso de la primera opción habrá que encontrar cómo mejorar, pero en el caso de la segunda circunstancia lo que debemos hacer es ignorar estos comentarios destructivos.

Enlaces relacionados:

lunes, 23 de mayo de 2016

El estrés emocional en la empresa... y en la pareja

Old Couple


Hace poco comentaba con una amiga psicóloga sobre el gran número de pacientes que recibía en su consulta que llegado el momento de la jubilación empezaban a tener problemas con su pareja. El hecho de pasar mucho más tiempo juntos en casa y la pérdida de intimidad que ocurre cuando uno pasa las 24 horas del día juntos, favorecía un mayor número de desencuentros entre ellos. También favorecía a la larga, si no se sabía gestionar adecuadamente, un mayor número de divorcios o al menos de desavenencias entre parejas recién jubiladas.

El mayor número de divorcios y separaciones suele ocurrir justo en el período de vacaciones (donde hay que pasar más tiempo juntos) y en la jubilación. El intercambio emocional entre personas que están más en contacto, ya sea físicamente o de cualquier otra manera, produce una elevación del cortisol, la hormona del estrés.

Comentaba que un mayor contacto con la pareja supone un estrés mayor. El hecho de pasar 8 o 10 horas fuera de casa trabajando de uno o ambos miembros de la pareja era un "espacio de relax" en la relación, que al finalizar la actividad laboral por la jubilación o vacaciones, se convertía en un problema. La solución en este caso, según ella me decía, solía pasar por, además del normal diálogo, la realización de tareas separados: deportivas, salidas con amigos, hobbies, etc.

El contacto cercano con los demás, a la larga y cuanto más prolongado e intenso sea, termina por producir situaciones con un nivel más elevado de estrés.

Siguiendo con la conversación con mi amiga, me decía que lo mismo ocurre en las empresas con los puestos más en contacto con los clientes. Las personas de atención al cliente, comerciales o similares, suelen tener unos niveles más altos de estrés, debido a que el intercambio emocional entre ellos y el cliente es mayor. Las relaciones cliente-empresa son mucho más intensas en este caso.

Stress

Es importante ser consciente de a qué se debe este estrés, que no es ni más ni menos que el intercambio de emociones: ira, frustración, enfado, etc. es mayor, lo que nos obligará a poner un mayor empeño en la gestión de esas emociones.

Nunca olvides que si fuerzas una emoción positiva en tu cerebro y eres capaz de plasmarla en la conversación, tu interlocutor la captará de forma inconsciente y mejorará su actitud.

Las personas con un carácter más positivo suelen tener mejores resultados de ventas y calificaciones en los test de percepción de los clientes con quienes interactúan. La sonrisa y la risa son los métodos más sencillos para hacer descender el nivel de cortisol en el organismo.

No lo olvides... Si eres capaz de hacer reír o sonreir tienes la mitad del trabajo hecho.

Enlaces relacionados:

viernes, 20 de mayo de 2016

Cuando te crees un unicornio pero en realidad eres Ralph Wiggum con un helado en la cabeza

Stellina


Hace poco una amiga que trabaja en selección de personal en una consultoría de mi ciudad me contaba que se le presentó un caso muy curioso:

Tenía una entrevista con un candidato a puesto de gerente de ventas en una empresa del sector industrial de una ciudad vecina. El candidato realmente era interesante: había trabajado en un par de pequeñas empresas en temas de ventas y además contaba con una formación más que adecuada, aunque curiosamente los trabajos no habían durado mucho. A la hora convenida la llamaron por el intercomunicador de su empresa para hacerle saber que había llegado el candidato:

- Buenos días, Isabel. Ha llegado el candidato de las 10... Creo.
- ¿Cómo que crees? - preguntó mi amiga.
- Enseguida lo entenderás. - susurró la recepcionista.

A los pocos segundos llamaron a la puerta de su oficina y apareció el chico de la foto del currículum. Sin embargo, del cuello hacia abajo, los parecidos con un gerente de ventas iban diluyéndose.

Según Isabel me lo describió era así: camiseta blanca con una de las mangas descosidas, pantalón corto vaquero con varios rotos y unas sandalias de playa.

La conversación transcurrió más o menos en estos términos.

- Buenos días, Fernando. Puedes tomar asiento.
- ¡Gracias, tía! - dijo mientras tomaba asiento en uno de los sillones de la oficina de mi amiga.
- ¿Te ha resultado difícil encontrar nuestra oficina?
- No, jajaja. Pero tu compañera de recepción me ha confundido con alguien de una agencia de transportes que venía a recoger un sobre. Jajaja.. ¡Menuda idiota!

Mi amiga no salía de su asombro de que un chico que se postulaba al puesto de gerente de ventas se presentase en la entrevista de trabajo vestido de aquella manera y con esas formas tan fuera de lugar.

Voy a resumir la entrevista todo lo que pueda. Parece ser que el chico estaba convencido de que el aspecto exterior no era importante porque había leído varios libros sobre Steve Jobs y las formas que utilizaba durante los primeros años de Apple. Según me dijo, en su casa y a veces por la calle le gustaba andar descalzo para "sentir el contacto con la madre Tierra", al igual que hacía Jobs.

TIME - Steve Jobs

Al comentar con ella este asunto, me hizo algunas preguntas que son importantes:

"Está claro que pretendía comportarse como Steve Jobs, pero... ¿Podía permitirse comportarse como Steve Jobs? ¿Era Steve Jobs?"

La conversación continuó de forma que Isabel le indicaba que para el trabajo debería de llevar una ropa un poco más estándar como por ejemplo pantalones largos, polos, camisas, zapatos cerrados, etc. Fernando dijo que no estaba dispuesto a "perder su individualidad" para acceder a un puesto de trabajo y que si lo querían como gerente de ventas tenía que seguir siendo él mismo.... o al menos lo que él creía que era su yo.

De hecho, al final la conversación giró en torno a la indumentaria del chico, pero los estudios y experiencia quedaron en un segundo plano. Una pérdida de tiempo en mi opinión.

Ni que decir tiene que el chico no fue seleccionado para el puesto.

Estoy seguro de que muchos de los lectores de este artículo pensarán que Isabel tenía que haberlo seleccionado y haber dejado que se presentase ante su nueva empresa, clientes y personas a su cargo en pantalón corto, camiseta y sandalias, pero... yo no lo creo así realmente.

Este caso que es un poco extremo es lo que ocurre últimamente con la obsesión que tenemos todos que querer convertirnos en algo especial. Todos queremos ser especiales. Está claro que todos tenemos nuestras particularidades, pero hacer de la parte un todo, creo que es un error.

No me considero especialmente Eurofan, pero el festival de Eurovisión me va a servir de ejemplo muy claro. Se trata de un festival en el que en los últimos años casi se ha dado más importancia a la presentación y puesta en escena que la propia parte musical. Consecuencia: El festival se ha convertido en un desfile de estridencias que compiten a ver cuál llama más la atención.

Algo parecido está ocurriendo en el mundo empresarial. Confundimos nuestras virtudes particulares que debemos potenciar y que son las que nos hacen especiales realmente y nos potencian como un valor para la empresa; con simples caprichos externos que sólo son modas pasajeras.


Me recuerda un fragmento de un episodio de Los Simpsons en el que el hijo del jefe de policía Wiggum se pone un helado en la cabeza simulando un cuerno y dice ser un "unitard".

Todos queremos ser unicornios, seres mitológicos bellos, rápidos, etc... y al final la mayoría sólo llega a ser Ralph Wiggum con un helado en la cabeza.

Enlaces relacionados:


jueves, 19 de mayo de 2016

Internet tiene trabajo para ti: Tus primeros pasos en LinkedIn

LinkedIn(リンクトイン)_004


Algunos amigos me han pedido que recopilase en una sola entrada del blog los enlaces a los diferentes capítulos de la serie de artículos "Internet tiene trabajo para ti" que pretende ayudar a la gente a entrar en el mundo de LinkedIn desde el punto de vista de alguien que busca promocionarse o buscar un empleo en esta red social.

Aquí los tenéis todos:
Si deseas comprar el libro en papel o en formato Kindle puedes hacerlo en el siguiente enlace: 




lunes, 16 de mayo de 2016

Hasta los insultos pueden convertirse en carcajadas

20111110-OC-AMW-0013


En ocasiones hay documentales que emiten y me gusta ver. Por desgracia no siempre tienen un horario adecuado, como ocurrió ayer, día en el que se emitió el documental "Khrushchev en Estados Unidos" en el que se narra la visita del presidente de la URSS a Estados Unidos en el año 1959. Por suerte me lo pudieron grabar y lo vi por la noche.

Siempre me resultan interesantes los reportajes sobre reuniones entre grandes magnatarios y mucho más si se trata de dos potencias contrapuestas como en el caso de EEUU y la URSS.

En una de las partes de la visita de Nikita Khrushchev, se desplazó hasta Los Ángeles para tener una cena con lo más granado de las estrellas de Hollywood y altos cargos empresariales y políticos.

En este ambiente tan tenso, el inicio del discurso del Presidente de la 20th Century Fox tiene mucho que ver con el título de este artículo y me parece una lección de buenas herramientas a la hora tratar con las personas.

El Presidente de la 20th Century Fox, comenzó su relación con Khrushchev pidiéndole una copa de bebida sus asistentes (los de Khrushchev) desde el atril de discurso. Cuando le entregaron la copa de bebida, dio las gracias en un perfecto ruso. Esto desató la sonrisa y posterior carcajada de Khrushchev, a lo que siguió un fuerte apretón de manos entre los dos. El presidente K incluso se levantó de su asiento para estrechar la mano del presidente de la 20th Century y seguir durante unos largos segundos el apretón entre carcajadas de ambos. Posteriormente tomó un par de sorbos, volviendo a dar las gracias, en esta ocasión al Premier Ruso en un ruso muy forzado que volvió a hacer reír a Khrushchev.

Entonces se había establecido una relación entre ambos, una relación entre dos personas que han establecido un clima desenfadado y de buen humor y que permite que podamos decir las mayores barbaridades sin sentirnos ofendidos:

"Señor Presidente, Esto no pensaba decirlo en mi discurso, pero... Su país es la mayor corporación, la mayor empresa capitalista, el mayor monopolio que el mundo ha conocido..."

¿Cómo se lo tomó Khrushchev?

Directamente contestó a través de su traductor entre carcajadas: "Un monopolio muy bueno."

Aquí exactamente esta parte del discurso... https://youtu.be/NiycBqa6nYI?t=22m36s

En otras circunstancias semejante agravio podría haber terminado con la III Guerra Mundial, pero sin embargo, el ambiente previo convirtió la conversación en algo desenfadado, casi digno de un monólogo, pero al final el presidente de la 20th Century dijo lo que quería decir.

No lo olvides nunca: si creas el ambiente adecuado, hasta los mayores insultos pueden convertirse en carcajadas, pero hay que llevar cuidado y medir bien si el ambiente que hemos conseguido está a la altura de poder suavizar el tema que vamos a tratar.

Si consigues crear un buen ambiente en la reunión, serás capaz de llevar a buen término tus objetivos en los encuentros.

Enlaces relacionados:

Nunca subestimes el poder de la estupidez

stupids!


Hace unos días recibí uno de los típicos correos que se suelen enviar y que llevan historias, mensajes, powerpoints de gatetes y perretes o cualquier otro contenido que pretende convertirse en viral... El caso es que en esta ocasión decidí echarle un ojo detenidamente:
Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el tonto del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños recados y recibiendo limosnas.

Diariamente, algunos hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 centimos y otra de menor tamaño, pero de un euro .Él siempre tomaba la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.

Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y éste le respondió:
- Lo sé señor, vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el juego se acaba y no voy a ganar más mi moneda.

Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:

  1. Quien parece tonto, no siempre lo es.
  2. ¿Cuáles son los verdaderos tontos de la historia?
  3. Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos .
  4. La conclusión más interesante: Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan los demás de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.

MORALEJA
'El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser tonto delante de un tonto que aparenta ser inteligente'...

Como ya he comentado en alguna ocasión en el blog y en alguno de mis libros, soy de estas personas que odia perder el tiempo en general y en particular el gimnasio, cuando estoy en la cinta de andar suelo tener apoyado sobre la misma cinta mi Kindle Voyage (una de las mejores compras que he hecho en mucho tiempo) o mi teléfono móvil con algunos vídeos de TED. El caso es que el viernes noche casualmente estuve viendo una charla TED de Rajesh Narasimhan que hablaba sobre la estupidez. Aquí os dejo la charla sobre las curiosas virtudes de ser estúpido, o al menos las virtudes de que los demás te consideren estúpido:



Nunca subestimes el poder de la estupidez

Enlaces relacionados:

jueves, 12 de mayo de 2016

Deja que tus clientes potenciales te encuentren

dive


En muchas ocasiones me enfrento a situaciones en las que algún cliente me envía documentación sobre un proyecto o solicitud de oferta y me encuentro con que me escriben desde una dirección de email que no conozco o desde un teléfono (mediante WhatsApp) que tampoco conozco... Entonces es cuando tengo que averiguar que ositarosa@... es una cliente de una zona concreta o que la foto de un perrito caliente en la cuenta de WhatsApp de otro cliente corresponde a una empresa de otra zona...

Es importante que nuestra imagen esté presente en todas partes de forma clara por dos principales razones:

  • Sello inconsciente: Como ya sabemos, nuestro cerebro capta mucha más información de la que somos conscientes y al final un logo, una firma en el email y este tipo de detalles hacen que nuestro posicionamiento en el "cerebro" del destinatario sea mucho mejor.
  • Sello consciente: ¿Cómo contacto con el cliente o a nombre de quién hago la oferta si no tengo sus datos en una firma o ni siquiera se quién es?
Casualmente hace unos días tuve una conversación con un compañero del gimnasio que tiene una escuela de buceo y suele enviar las fotos que hace a sus clientes. Esas fotos acaban circulando por las redes sociales y tiene montones de "me gusta" y "likes"... una publicidad potencial que se queda en nada, porque mi compañero no incluye en la foto ni su logotipo ni sus datos de contacto.

El objetivo de este artículo es algo tan simple como enseñar a quien lo necesite, cómo crear un logo con información de contacto e incluirlo en las fotos... y para ello vamos utilizar una herramienta gratuita como es PicMonkey.

Desde esta aplicación online podemos editar todo tipo de fotos, retocar y hacer cosas realmente interesantes gratuitamente y por un poco más de dinero podemos utilizar los servicios Premium.

He creado un logotipo rectangular que incluye los datos principales de contacto del club de mi compañero (teléfono y Facebook). El logo tiene que ser lo suficientemente grande como para que se vean claramente los datos y lo suficientemente pequeño como para que no sea protagonista principal en la foto. En este caso he decidido que las dimensiones sean de 230 pixeles de ancho.

Logotipo grande
Logotipo de 230px de ancho

Para incluir estos datos en cada una de las fotos lo único que tenemos que hacer es abrir la foto indicando que queremos ir a editarla "Edit". No viene mal hacer un retoque automático con la opción "Auto adjust" para que Picmonkey mejore la foto de forma automática. Ahora vamos a la opción "Overlays".



Desde aquí seleccionamos en la parte superior "Your Own" para decirle que queremos incluir nuestro propio diseño y seleccionamos el diseño que he creado anteriormente. Ahora sólo hay que moverlo a la posición que creamos oportuna. Por la tendencia natural de la vista a ir a la parte inferior derecha yo siempre lo colocaría en esa parte, pero se puede colocar en otra si en ese punto concreto hay algo destacable en la foto.

Aquí puedes ver la diferencia entre el resultado final y el original (haz click encima para ampliar):


¿Cuál crees que favorecerá una mayor cantidad de contactos?

No olvides dejar tu sello en lo que haces. Si no fuera importante, los aviones, asientos, billetes y menús de a bordo no llevarían el logotipo de la compañía aérea... ni los pintores firmarían sus cuadros.

Enlaces relacionados:

lunes, 2 de mayo de 2016

Si el ser humano no tuviese ambición...

Monkey


En un artículo anterior que escribí hace ya algunos meses hablaba de cómo en algunas empresas todo se basa en la cultura de lo mediocre: el jefe elige a personas que sean peores para que nunca le puedan quitar el puesto. El pensamiento correcto no es ese: lo correcto es pensar que si conseguimos que alguien sea mejor de lo que era cuando entró en la empresa, entonces el mérito es nuestro y eso será valorado.

Sin embargo en muchas ocasiones cuando nos ofrecen un puesto mejor, un trabajo mejor remunerado o con mayores perspectivas de futuro, nos lo pensamos una y mil veces hasta decir que si... si es que finalmente llegamos a decir si.

El miedo es un fenómeno muy vinculado a la ambición empresarial y personal, y llega a coartar esa ambición hasta el punto de anularla completamente.

En realidad todos somos ambiciosos: todos queremos un trabajo mejor, que nos llene personal y profesionalmente, y que nos permita ganar más dinero y llevar una vida mejor a nosotros y nuestras familias.

La ambición tiene que ver directamente con conseguir un entorno mejor en el que vivir, pero por supuesto, sin que sea a costa de una peor vida de tu entorno ambiental y/o social. Las personas que viven mejor a costa de pisotear a las demás, tienen otro nombre...

Sin embargo... ¿Porqué mucha gente sigue en un trabajo que no le gusta, ganando un sueldo con el que no llega a final de mes y aguantando a superiores que no soportan?

- "No hay nada mejor" me contestaba hace poco un amigo a esta situación.
- "¿Has buscado?" - contesté.
- "Pues la verdad es que no, pero me han dicho que la cosa está muy mal...."
- "Si tienes que fiarte de lo que te digan los demás eres como el hombre que vivía en la cueva de Platón y ves únicamente las sombras al fondo. Si eres capaz de mirar directamente al exterior de la cueva verás que el mundo es mucho más luminoso y grande de lo que crees."

La zona de confort tiene mucho que ver con ello, esa zona en la que estamos cómodos, aunque si queremos recurrir al refranero español: "Más vale malo conocido que bueno por conocer".

El ser humano es ambicioso por naturaleza, pero el miedo a la novedad, a nuevos retos, al qué dirán, a defraudar a los que te rodean, es lo que nos hace seguir donde estamos.

Si ahora te planteasen un mejor trabajo, aunque fuese en unas circunstancias diferentes... ¿lo tomarías o no? Si las circunstancias de tu trabajo actual no te convencen, no digo que des un salto al vacío y lo abandones hoy mismo, pero no está de más empezar a crear las circunstancias para que cambie tu entorno.

3

Adquiere conocimientos en las áreas en las que te gustaría trabajar. Si te gustaría ser comercial, refuerza tus conocimientos en ese área mediante libros, cursos, etc. Poco a poco la frontera entre tu área de confort y tu futuro se irá diluyendo y te sentirás tan dispuesto a cambiar de trabajo que perderás ese miedo.

En ese momento te habrás convertido en una persona ambiciosa... simplemente porque habrás perdido el miedo al cambio... y eso no es malo.

Si el ser humano no tuviese ambición
seguiríamos viviendo en los árboles....

Monkey

Entradas populares