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jueves, 20 de agosto de 2015

Misfit Shine: ¡A la piscina!

Mi Misfit Shine en mi muñeca

Hace poco tiempo que estoy utilizando un nuevo monitor de actividad. Realmente para las actividades que hago a diario (andar, spinning y andar en bici) tengo suficiente con el Moto 360 y Google Fit, pero en verano suelo nadar de vez en cuando y me faltaba algún monitor para estas actividades.

Investigando descubrí una empresa llamada Misfit que ofrecía un monitor de actividad sumergible hasta 50 metros (ideal para nadadores).

La caja y la presentación son lo primero que llama la atención. Se trata de un monitor del tamaño de una moneda. El dispositivo va por un lado y aparte se sirven una correa para llevarlo en la muñeca y un clip magnético que te permite llevarlo en el cuello de la camisa, la hebilla del cinturón o las cordoneras de los zapatos. Realmente puedes llevarlo casi en cualquier sitio, pero hay que llevar especial cuidado con el clip magnético, ya que en ocasiones si le das un golpe o roza con algo puede caerse. Existen accesorios adicionales como pulseras de variados colores y colgantes para llevarlo al cuello que puedes encontrar por una gran variedad de precios.

Aquí la historia de la creación del Misfit Shine

El dispositivo es muy simple en cuanto a diseño y sólo lleva como indicadores 12 puntos en su esfera que se iluminan conforme vas llegando a tu objetivo. El objetivo no se mide en pasos como en Google Fit o Fitbit sino que se mide en puntos. Por ejemplo: Una carrera de 1000 pasos obtiene más puntos que una caminata de 1000 pasos. Para ver estos datos sólo hay que dar dos toques encima del dispositivo.

Después de mostrarte la información de tu objetivo, te muestra la hora de una forma muy original: aparece un punto fijo iluminado que marca la hora y otro punto parpadeante que son los minutos. Es una orientación muy interesante, ya que el margen son unos 5 minutos arriba o abajo porque sólo hay 12 puntos luminosos, pero adecuado para la vida diaria.

Para monitorizar actividades como el ciclismo o la natación, sólo hay que darle tres toques y el sistema empieza a grabar la actividad. Cuando pares de hacer la actividad no es necesario que hagas nada. El monitor detectará que has terminado y la dará por finalizada. Sobre qué tipo de actividad se trata, el móvil te permite definir una actividad por defecto y posteriormente puedes modificarla cuando la has terminado.

En cuanto a la estética, es el monitor más discreto y bonito que he visto. De hecho, pasa completamente desapercibido porque es sólo una pulsera o broche en mi caso de color negro.

El precio está bien, teniendo en cuenta que no existe monitor que soporte 50 metros bajo el agua y que además sea capaz de decir que puedes meterlo en agua de mar (siempre lavando cuando termines con agua dulce).

Existe un monitor de la misma marca a un precio inferior que es el Misfit Flash, pero que no es posible sumergir sino que sólo aguanta salpicaduras de agua.

Speedo acaba de sacar una edición especial con su marca en colaboración con Misfit, especialmente orientada a nadadores, que te permite medir la distancia y vueltas dadas, por lo que puede resultar muy interesante para los más adictos a este deporte.

Enlaces a productos mencionados:

domingo, 16 de agosto de 2015

Apple Watch... ¿Algo más que una cara pulsera?

Apple Watch 開箱實用照


Tengo que reconocer que el Apple Watch me llamó la atención y le hice seguimiento en internet para enterarme de sus características, precio y disponibilidad. No era el primer smartwatch en salir a la venta, de hecho por mis muñeca ya habían pasado varios, pero prometía ser el mejor con las características de diseño y usabilidad que Apple solía dar a sus productos.

Hace algún tiempo que salió a la venta y de hecho no ha sido hasta hoy en Madrid cuando he visto a una señora, en la cola para entrar en un restaurante, llevando uno de estos smartwatches con una llamativa correa pero la conversación me ha hecho ver claramente cuál ha sido el problema:

- Disculpe que le moleste. ¿Eso que lleva es un Apple Watch?
- Si. Es un reloj de Apple. (Su marido me mira extrañado)
- Perdone que me entremeta de nuevo, pero ¿Qué tal le funciona?
- Uy... Pues no se... La verdad es que lo he cargado esta mañana y ya se me ha apagado. La verdad es que no se muy bien lo que se puede hacer con él. Lo único que hago es mirar cuando me llaman y me llega un guasap. El reloj de Mickey Mouse es muy bonito y a mi nieta le encanta.
- ¿Pero se le ha quedado sin batería ya?
- Si... Es que esta mañana hemos salido temprano de casa, como a las cinco... Me lo regaló mi marido porque se lo regalaron en su empresa y él no lo quería. Yo lo llevo porque es bonito... ¿Parece una pulsera, verdad? Y me han dicho que es muy caro... (dice esto último casi susurrándolo).

Sobre esta conversación saco varias conclusiones:

1. El cliente no percibe un uso del Apple Watch más allá que como gestor de notificaciones. Es decir, el usuario sólo utiliza el reloj para ver lo que ha pasado en su teléfono sin tener que sacarlo del bolsillo y luego interactúa en el teléfono.
2. La duración de la batería es mucho menor de la esperada. Esta señora a media tarde ya se había quedado sin energía.
3. El marido le regaló el reloj porque él no lo quería... ¿?
4. Lo único que la señora destaca del reloj es que es bonito.... (y muy caro). Se convierte en símbolo de estatus sin mucha utilidad.

Creo que en este caso el problema está en explicar adecuadamente el funcionamiento de un producto de una nueva familia y que no se parece a ninguno que hayamos probado anteriormente. Los usuarios de iPhone normalmente no suelen llevar otro tipo de smartwatch y suelen ser muy fieles a la marca. Lo más parecido que han llevado es un monitor de actividad física (tipo FitBit) pero un smartwatch es mucho más. El cliente recibe el producto sin saber muy bien qué hacer con él.

Tengo conocimiento de que cuando se entrega el Apple Watch a los usuarios se les suele dar una pequeña formación sobre cómo funciona y qué cosas se pueden hacer con él, pero.... realmente esa información llega al usuario final del producto o sólo a quien lo paga.

Se que hay videos en internet sobre este funcionamiento, pero... ¿Son realmente útiles?

Lo importante es lo que la persona haga con el producto de forma efectiva, no las posibilidades que realmente tenga. De nada sirve que tengamos aire acondicionado en nuestro coche... Si no sabemos ponerlo en marcha, seguiremos diciendo que pasamos calor en su interior.

La experiencia de que la primera persona que veo en España con un Apple Watch lo trate como a una pulsera bonita y muy cara (según cree) que hay que lucir aunque ni siquiera se enciende me da mucho que pensar sobre la evolución que necesita Apple en estos productos: mayor duración de batería, usabilidad y si hay algo que destacar en positivo es... el diseño. Al fin y al cabo a la señora le encantaba su reloj de Mickey Mouse... cuando tenía batería para enseñarlo, claro.

¿Y tú qué piensas?
¿Crees que el Apple Watch es algo más que una cara pulsera?
¿Qué cambios harías en su diseño y su interfaz de usuario?

miércoles, 12 de agosto de 2015

Redes sociales: cuándo actuar local o globalmente. El caso @Fnac_ESP

Librairie FNAC


Hace unos días entré en el perfil en twitter de FNAC Murcia, la tienda FNAC más cercana a mi ciudad y donde suelo hacer visitas con frecuencia. Hacía unos días que no recibía interacción por parte de esta cuenta de los contenidos que iba colgando y decidí investigar un poco.

Durante mis visitas a esta tienda, cuando veo algo interesante, suelo hacerle una foto y menciono al centro comercial donde está situada y también al perfil de la tienda. Realmente tienen muchas cosas interesantes y curiosas, así que les intento dar un poco de publicidad entre mis seguidores de Twitter. Por regla general solían marcar como favorito los tweets donde se les mencionaba y el centro comercial suele hacer retweet. Hay que reconocer que el impacto de estos tweets es al menos interesante, habiendo llegado hasta las 5.000 impresiones en algunas ocasiones, además de las respuestas que recibo en mi propia cuenta.


Cuando entré finalmente en el twitter de FNAC Murcia descubrí que la cuenta estaba sin actividad desde hacía varios meses y que había un mensaje informando de que habían centralizado todas las cuentas de twitter en una sola cuenta global para toda España.

Realmente a efectos prácticos ya habían perdido interacción con el cliente porque mis tweets en los que les solía mencionar ya no recibían feedback desde la cuenta de la tienda local y los tweets a nivel nacional eran algo mucho menos local y estaban realizados sin contenidos a escala local. Se trataba de una cuenta de las que yo suelo denominar "vómito de contenidos" y que simplemente sueltan contenidos genéricos de la empresa, como las tiendas de ropa y complementos, pero que consiguen muy poca interacción con los clientes a nivel de redes sociales.

Este hecho, que a mi parecer es un paso atrás en la interacción con los clientes, me dio que pensar y fruto de esas reflexiones es este artículo.

Entiendo el punto de vista de la empresa a nivel global que quiere tener controlado todo y centralizado en su departamento de publicidad, comunicación o relaciones públicas (cada uno encarga estas labores de redes sociales a quien considera oportuni). Por otra parte este tipo de gestión tiene sentido en algunas circunstancias particulares, pero en mi opinión, no en este caso.


Si la empresa es una empresa que tiene relación con su entorno físico (centro comercial, localidades cercanas, actividades, etc.), lo ideal es que la empresa disponga de una cuenta local para cada una de las delegaciones. Personalmente me interesan los contenidos de FNAC Murcia, pero los de las tiendas de Barcelona, Alicante, Valencia o Madrid, no me interesan en absoluto, porque la interacción real que voy a hacer va a ser con la tienda de mi localidad. Con las personas con las que tengo trato, con quienes hablo de música, tecnología y libros es con la gente de "mi" tienda, de la tienda de mi localidad o la más cercana. Al final lo que ocurre es que el cliente recibe multitudes de tweets de actividades de otras ciudades que no son la suya y que no le importan en absoluto. Digamos que es el cliente quien tiene que dedicarse a sondear entre todos estos tweets a ver cuáles realmente le interesan y cuales no.

Se trata de empresas que desarrollan, además de una labor de venta, actividades muy locales y con un impacto directo sobre los clientes, que podríamos llegar a decir que tangencialmente son parte de la Responsabilidad Social Corporativa. Si hay una presentación sobre un tema que me interesa en una tienda FNAC cerca de mi domicilio, es posible que me desplace hasta ella, pero si la presentación es a 600 km de distancia la información no me interesa en absoluto.

La parte psicológica también es muy importante: cuando veo los tweets del perfil de un comercio local, veo las caras de las personas a quienes conozco en ese comercio. Si veo un tweet de FNAC Murcia sobre libros, pienso en las caras de las persona que conozco y con quienes he interactuado en el comercio en esa sección concreta. Sin embargo, cuando veo un tweet de una cuenta genérica que se controlará desde Madrid, Barcelona o vete a saber dónde... No pongo cara a esos tweets. No se quién lo pone. Son tweets impersonales en el sentido literal de la expresión.


Cuando veo este mal ejemplo de gestión centralizada siempre viene a mi cabeza la cuenta de El Corte Inglés... Un ejemplo de lo que son publicaciones automatizadas, sin sentimiento, sin capacidad de generar interacción... Una red fría y deshumanizada.

Supongo que este afán de controlar las redes sociales de algunas grandes empresas es fruto del miedo a "meter la pata" de los responsables de redes sociales de sus delegaciones, pero esto tiene un par de formas de solucionarse:
  1. Formación: Hay que dar las pautas corporativas a todos los encargados de estas tareas, mediante cursos en los que se explique adecuadamente el funcionamiento de las redes sociales. Dotándoles de los conocimientos técnicos y habilidades sociales para interactuar con los clientes en redes sociales.
  2. Control: Aunque dejemos la gestión en manos de nuestros responsables de redes sociales en cada delegación, no está de más dedicar un par de horas a la semana a examinar los tweets publicados por cada delegación y enviar comentarios de forma interna para adecuar los contenidos publicados a las pautas corporativas de la empresa. Más vale hacer un seguimiento continuo de las cuentas de redes de cada zona local, que encontrarnos un día con algún problema por una mala actuación..
Gestiones de empresas como El Corte Inglés, Tiger o Carrefour donde la interacción con el cliente y el conocimiento del perfil de cada cliente es menor, pueden tener este tipo de gestión centralizada, pero creo que un comercio que vende la personalización y la relación con el cliente, no debe de caer en este tipo de cosas.


Una librería que conozco, y que funciona a nivel local, tiene una gestión de redes sociales inmejorable: está claro que la señora al frente del negocio conoce a sus clientes y además tiene una ficha de cada uno con sus gustos. Pues bien, cuando llega algún libro que considera que puede gustar a algunos clientes, publican un tweet sobre ese libro con la portada del libro en la que etiquetan a las personas que pueden estar interesadas. Resultado de esta gestión: para empezar, reciben respuestas de los clientes agradeciéndoles la información, los clientes hacen retweet porque son libros que a ellos les gustan, y además a los pocos días suelen producirse muchas compras de estos libros.

Si llegamos a una centralización para empresas para las que la esencia es la relación con el cliente (en teoría), conocerlo y saber sus gustos para aconsejarle de esta manera entonces... estamos perdiendo la esencia de la empresa por la despersonalización.

Enlaces relacionados:

lunes, 10 de agosto de 2015

Entrevista en Ahora ya radio hoy a las 21:00 horas (Madrid España)

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Hoy a las 21:00 horas (Madrid, España) pasaré por Ahora ya radio para hablar de mi último libro.

Puedes escucharlo desde la aplicación Radionomy (para iOS o Android), la web de Ahora ya radio en Radionomy o desde aquí:


¿Eso es un reloj?... Smartwatches

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Hace tiempo que tenía este artículo pendiente para mi amiga Paula Ibañez, pero hasta ahora no he encontrado el momento ni creía tener los conceptos suficientemente maduros en mi cabeza.

Primero debo de hablaros de mi experiencia personal: Mi primer smartwatch fue un reloj-teléfono móvil que compré hace por lo menos diez años en Chinavasion.com y que utilicé menos de una semana porque era completamente inútil tanto para hacer llamadas como para enviar mensajes de texto. Después dejé de usar estos aparatos hasta que llegó Android Wear. Cansado de esperar la llegada del Apple Watch decidí cambiar a un Nexus 5 por problemas con Apple de los que ya he hablado anteriormente en otros artículos.

Conseguí entonces un LG G Watch con Android Wear a muy buen precio en la tienda de Google en internet y lo disfruté durante un tiempo. Sin embargo tengo que decir que con el tiempo me iba cansando del diseño que resultaba un poco tosco y además quería que mi reloj también llevase pulsómetro, además de una estética más cuidada. Entonces valoré el LG Watch R y el Moto 360 y finalmente me decidí por este último, que es el que llevo en la muñeca en estos momentos.

Sobre sistemas operativos podemos hablar de varios principalmente:

- WatchOS: Es el sistema operativo de Apple. Aún le falta mucho por trabajar ya que el producto Apple va muy por detrás que otras compañías. Más sobre WatchOS.
- Android Wear: El sistema operativo más difundido y versátil. Es un sistema abierto que muchos fabricantes como Motorola, LG y Samsung incorporan a sus dispositivos llevables. Más sobre Android Wear.
- Otros sistemas propios: Como Pebble OS, etc. la compatibilidad es limitada y normalmente se realiza a través de una aplicación de la propia marca que debemos instalar en el teléfono móvil

Ahora paso a hacer una relación de los smartwatches más conocidos por todos y que considero más interesantes:

- Apple Watch: Es uno de los últimos en llegar al mercado. Sólo funciona si tienes un iPhone de los últimos modelos. La duración de la batería sigue siendo su caballo de batalla y aunque en las reviews se llega a decir que dura dos días, amigos míos que lo tienen me han dicho que llegan con dificultad al final del día. Como nota hay que decir que hay un Apple Watch Edition en oro... mi pregunta es la siguiente: ¿Quién se va a comprar un reloj de oro que en cuatro años ya no le sirve porque hay dos o tres versiones posteriores? Personalmente creo que es una de las peores opciones. Ver productos Apple watch.

- Reloj-teléfono: Simplemente se trata de un teléfono móvil en miniatura y con una correa para ponertelo en la muñeca. Se inserta en su interior la tarjeta SIM y hace las funciones de un teléfono móvil. Realmente son muy económicos pero tanto la duración de la batería como las opciones que permite son muy muy limitadas. Otra mala opción. Ver relojes teléfono.

- Samsung tiene diferentes tipos de smartwatches, pero la mayoría utilizan un sistema operativo propio con las limitaciones que esto conlleva, aunque la integración con teléfonos móviles de Samsung es muy buena. Sin embargo existe ex Samsung Live que incorpora el sistema operativo Android Wear. Ver smartwatches Samsung.

- LG Watch: Incorpora el sistema operativo Android Wear. En mi opinión tenemos una gama muy amplia desde el básico LG G Watch de caja cuadrada hasta el más evolucionado LG Watch urbane de esfera redonda. Ver smartwatches LG.

- Motorola: Dispone de su dispositivo Moto 360 que es el que llevo ahora mismo en mi muñeca. Destaca por su similitud con un reloj verdadero, al llegar la esfera redonda y sus acabados muy parecidos a un reloj de joyería. Ver relojes Moto 360.

- Pebble: Fue una de las primeras empresas en incorporar dispositivos en las muñecas de los usuarios y sólo venden estos productos. Al utilizar una pantalla de tinta digital consiguen una duración impresionante en sus baterías. Ver relojes Pebble.

- Bandas deportivas: No podemos decir propiamente que se trate de relojes smartwatch, pero permiten sobre todo medir la actividad física de los usuarios. Algunas permiten ver las notificaciones del reloj mediante pantallas o sistemas de vibración, por lo que pueden ser una buena opción para deportistas. El aislamiento es mayor, ya que están diseñadas para el contacto con el sudor y el agua (en ocasiones), así que si les vas a dar mucha batalla es la mejor opción. Ver bandas deportivas.

Espero que este artículo haya servido a mi amiga Paula (y al resto de mis lectores) para conocer un poco más el mundo de los dispositivos smartwatch.

Estoy a vuestra disposición. Podéis dejar vuestros comentarios más abajo y os contestaré gustoso.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Lecturas para el verano 2015

Lectura Playa


En este pequeño post os voy a hacer una lista de los libros que recomiendo como lectura este verano. Ni que decir tiene que no tienes que leerlos todos, pero creo que el verano es un momento del año ideal para la lectura, y si podemos hacer de la lectura algo constructivo, entonces mejor que mejor.

Si no puedes ver la lista de libros, desactiva tu bloqueador de anuncios para este dominio.


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