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miércoles, 28 de enero de 2015

Mis cuatro libros GRATIS durante 24 horas


Books
Foto por Moyan Brenn (Creative Commons)

Mis cuatro libros estarán disponibles en
formato electrónico GRATIS
en este intervalo horario


31 Enero 2015 10:00am (Hora Madrid, España)
hasta
1 Febrero 2015 10:00am (Hora Madrid, España)


Prioridades: A veces hay que decir NO Tienes el poder de cambiar la vida de los demás
La idea no es lo más importante Ética, clientes y beneficios

Sólo durante 24 horas

No escupas en la cara de tus clientes

spit it spit it.
Foto por jason saul (Creative Commons)

Siempre me he dejado influenciar por los programas de fidelización de varias empresas, especialmente de los de hoteles en los que suelo pasar gran parte del año por motivos de trabajo.

El caso es que este artículo ha sido muy meditado después de una mala experiencia con una cadena hotelera internacional, de capital francés, cuyo departamento de atención al cliente, dependiente del programa de fidelización deja bastante que desear.

Prácticamente el 99% de mis estancias las realizo en la misma cadena de hoteles, dado que el trato personal de los hoteles donde me alojo es estupendo y ofrecen una calidad precio adecuada. Desgraciadamente he decidido prescindir de sus servicios.

Paso a relatar rápidamente la secuencia de hechos. El septiembre de 2014 recibí una promoción por la que si hacía una, dos o tres reservas hasta final de año, obtendría una serie de puntos extra en mi tarjeta de puntos. Como de todos modos tenía que viajar y podía organizarme mi agenda, hice pago por adelantado de tres estancias que tenía previstas hasta final de año. Hice la primera estancia y recibí los puntos correspondientes. Hice la segunda estancia y recibí los puntos correspondientes. Al hacer la tercera estancia recibí los puntos de la estancia, pero no los puntos extra. Decidí esperar durante unos días a ver si había algún problema para regularizar los puntos pendientes.

Spitting Image
Foto por Sam Fox Photography (Creative Commons)
Visto que pasaban los días y no recibía los puntos, me puse en contacto con la atención al cliente del programa de puntos y me dijeron que estudiarían el tema. A los dos días recibí un email en el que me decían que en 28 días desde la última estancia recibiría los puntos.

Volvió a pasar una semana y no recibía los puntos, por lo que volví a ponerme en contacto con ellos, en esta ocasión por teléfono. Una señorita con no muy buenos modos, me dijo que los puntos no me correspondían porque en los términos de la promoción se indicaba que no podía hacer uso de puntos de mi cuenta durante ese periodo de tres meses. Efectivamente, yo había hecho uso de unos puntos para otra estancia que se tuvo que alargar por motivos laborales, pero desconocía los términos de la promoción. Al preguntar a la señorita sobre dónde estaban los términos de la promoción me dijo que mirase el primer email donde me ofrecían la promoción y se indicaban los términos.

Tras colgar con la señorita, rescaté el email de tres meses atrás y descubro estupefacto que efectivamente se indicaba que las condiciones de la promoción estaban en su página web, y un enlace apuntaba a su página principal, donde no se hacía ninguna mención a las condiciones de la promoción. Es decir, era imposible que conociese las condiciones de la promoción porque nunca las he podido encontrar ni en el email ni en su página web.

Dada la confianza que tengo con uno de los hoteles, decidí poner en conocimiento de ellos esta circunstancia, aportándoles toda la documentación. A día de hoy los puntos siguen sin llegar y los empleados del hotel no pueden hacer nada, dado que no es un asunto de su establecimiento sino del departamento de fidelización de clientes, que en este caso no hace honor a su nombre.

Vista la falta de formalidad, he decidido cambiar de cadena hotelera. Ni yo, ni mis clientes y compañeros de trabajo volveremos a pisar los hoteles de esa cadena que visitaba una o dos veces al mes durante varios días.

Esta desagradable situación me ha dado que pensar sobre los servicios de atención al cliente y fidelización de clientes, y la influencia que pueden tener en la imagen que el cliente tiene de nuestra empresa.

Cuando acudimos a atención al cliente normalmente no suele ser porque busquemos información, actualmente para eso está internet. Normalmente la gente acude a atención al cliente porque tiene algún tipo de problema que necesita una solución.

Es por eso que me asombra que en algunas empresas no sean capaces de seleccionar a personas con sensibilidad para con los clientes, que tengan empatía con los clientes y sean capaces de resolver los asuntos de forma adecuada.

Spit
Foto por Lauren Powell-Smothers (Creative Commons)

En muchas ocasiones lo que ocurre es simplemente un malentendido que tiene una solución fácil y que normalmente se solventa de forma comercial, pero para ello es necesario ser capaz de entender la posición del otro. Es por ello que lo principal en este personal es que sean capaces de tener empatía con el cliente.

Soy el primero que dice que cuando el cliente tiene razón tiene razón y cuando no la tiene, no la tiene, pero en este caso concreto creo que todo está bien argumentado y documentado, y además tengo un escrito en el que se me confirmó que en 28 días mis puntos estarían cargados pero nunca llegaron.

Si escupes en la cara de tu cliente mediante un departamento de atención al cliente que no hace bien su trabajo, es posible que pierdas el cliente y no solo eso, sino que este cliente insatisfecho transmita sus impresiones sobre tu empresa a todas las personas de su entorno, que en mi caso son bastantes.

La continuación de este artículo: ¿En qué año vive tu organización?

sábado, 24 de enero de 2015

Cuando la tecnología es un problema

Young Buck ... with trainers, smartphone and Lonsdale luggage.... and smoking to impressive his buddies of course
Foto por Ian Livesey (Creative Commons)

No hace mucho hablé por teléfono con un comercial de una empresa. El hecho es que este buen señor, y buen amigo, debe de rondar los cincuenta y tantos años. Hasta el momento se había arreglado con una antigua Blackberry con la que llevaba por lo menos cuatro o cinco años. Frecuentemente le envío información a su email que él abre y consulta con soltura.

Hace un par de semanas me ocurrió algo curioso con él: Le envié una oferta y me llamó a los pocos minutos para preguntarme los datos de la misma oferta.

- "Pero te la acabo de enviar por email. ¿no te funciona el correo electrónico?" - pregunté extrañado.
- "Sí que me funciona, supongo, pero me han cambiado el teléfono y no tengo ni idea de cómo funciona." - contestó disgustado.
- "Pero no entiendo... Me has pedido la oferta por whatsapp... ¿Qué es lo que no te funciona?"
- "No, si el whatsapp si lo entiendo porque me lo ha explicado mi hijo, pero en la empresa no ha habido nadie que nos haya explicado cómo funciona el nuevo correo electrónico y aquí ando perdido. Estoy pensando en volver a mi Blackberry de botones."

Esto me dio que pensar sobre cómo una mejora tecnológica mal explicada y aplicada puede convertirse en un desastre.

Según me comentó, al llegar una mañana a su oficina se había encontrado encima de la mesa una caja con el teléfono móvil nuevo y una nota de la dirección en la que explicaban que esperaban que este nuevo elemento tecnológico le sirviese para mejorar su rendimiento en el trabajo. Por lo menos habían tenido la delicadeza de configurarlo desde el Departamento de Informática con su cuenta de correo, contactos de la empresa, e intranet. Sin embargo nadie le explicó cómo utilizarlo. En la empresa habían entregado nuevos teléfonos a todos los comerciales externos, pero sin embargo a ninguno de ellos se les había dado formación al respecto.

Su hijo, sin embargo, había hecho más por explicar a su padre las mejoras del teléfono que la propia empresa. Sólo había explicado, como es lógico, lo que a él le interesaba, para poder comunicar con su padre.

Pensemos en lo sencillo que habría sido convocar a todos los comerciales el mismo día para darles una pequeña formación sobre el teléfono y el funcionamiento, de forma que pudiesen aclarar todas las dudas con la gente del Departamento de Informática, pero no... dejaron a cada uno a su suerte.

Los más aventurados se habían dirigido directamente en persona a compañeros que disponían de estos teléfonos o al Departamento de Informática a resolver sus dudas, pero otros, como mi buen amigo, habían decidido no mostrar su ignorancia durante unos minutos y permanecer ignorantes ante el funcionamiento del gadget.

Recuerda que siempre que realices mejoras tecnológicas en la empresa debes de dar la adecuada formación a las personas que van a utilizarlas, en caso contrario, el efecto será exactamente el contrario al deseado.

Lo ideal es que la formación se plantee de forma que se permita a la gente realizar consultas y preguntas en directo. Intenta evitar los manuales de uso que pueden ser muy útiles para algunas cosas pero para la implantación de nuevas tecnología en la empresa pueden resultar ilegibles.

La formación previa y posteriormente la implantación de la tecnología es lo ideal.

En este caso concreto yo creo que lo más interesante sería haber dado una charla con ruegos y preguntas al final a todos los comerciales y posteriormente hacer entrega de los teléfonos con unos minutos después para que se pudiesen acostumbrar al uso en presencia de personas que pueden resolverles las dudas.

La tecnología mal aplicada puede ser un problema si no se sabe utilizar.

martes, 20 de enero de 2015

Muestra tus fracasos con orgullo

FAIL stamp
Foto por Hans Gerwitz (Creative Commons)

Hace algunos meses un compañero de Universidad me llamó para comentar su situación, ya que había tenido que cerrar su empresa informática y estaba barajando varias posibilidades laborales. Quería que comentásemos qué tipo de currículum le recomendaba y que le echase un ojo a lo que había preparado para ver si era adecuado al puesto que quería conseguir.

Al ver su currículum, lo primero que me llamó la atención fue que había un espacio de cinco años en los que no había hecho nada.

- "¿Qué hiciste en este tiempo?" - le pregunté señalando la diferencia de fechas entre su último trabajo y la fecha actual.
- "Abrí mi empresa y creció durante tres años, hasta que los dos últimos fueron un desastre y tuvimos que cerrarla. No quiero que sepan que soy un fracasado." - contestó.
- "¿Prefieres que piensen que llevas cinco años sin tener contacto con un trabajo?" - respondí.

Mi buen amigo modificó su currículum incluyendo su empresa y preparando un discurso en el que explicaba las razones por las que creía que su empresa había tenido que cerrar. En este discurso comentamos que lo principal era que se percibiera que había una serie de factores externos (la crisis europea) e internos a la empresa y que la unión de ambos había provocado el desastre. No se trataba de justificarse y decir que todo era culpa de la crisis, sino que también asumiera parte de la responsabilidad en el no funcionamiento de la empresa.

En la cultura americana el fracaso es un valor añadido. Hay algunas cosas que tenemos que aprender de ellos y esta es una de ellas. En los expedientes americanos, los fracasos se indican también en el curriculum y de hecho suelen ser objeto de comentario en las entrevistas de trabajo. En Europa estamos acostumbrados a esconderlos y no hablar de ellos jamás… esa no es la manera de aprender.

Los fracasos son la forma más efectiva de aprendizaje. En nuestra cultura europea los fracasos están infravalorados y se consideran sólo como fracasos pero no como aprendizajes que es lo que realmente son.

También existe la exageración del tipo: Fracasa pronto. Fracasa rápido. Fracasa mucho.

Tenemos que tener en cuenta que el fracaso no es el fin, ni algo que tengamos que buscar de forma compulsiva, sino que debe de tratarse de algo que nos encontramos por el camino. La finalidad no es tropezar con todas las piedras del camino, sino entender que si tropezamos con una o dos, no es el fin del mundo y que sólo tenemos que seguir el camino prestando atención a dónde está el resto de piedras.

Si tienes un restaurante, por poner un ejemplo, no esta mal traer a trabajar a alguien que haya fracasado al abrir un negocio de restauración. Seguro que sabe lo que NO hay que hacer y escarmentara a tiempo a los demás antes de que los pequeños errores se conviertan en catástrofes. 

Hay que explicarle muy bien cual es el papel que va a desempeñar en la organización: será el pepito grillo, la voz de la experiencia, la mala experiencia, que mostrará a los demás lo que va mal. Debe de estar atento a todo lo que ocurre en la empresa y detectar los pequeños errores que pueden convertirse luego en grandes problemas.

También hay que hablar con los equipos y hablar de la experiencia que acumula. Debe de ser una referencia y alguien encargado de hablar con los recién llegados para explicarles dónde están las piedras y cómo reaccionar ante ellas para que no tropiecen todos y cada uno de ellos.

No está de más que se encargue de la elaboración de procedimientos que seguir para evitar esos errores antes de que siguiera ocurran, mediante sistemas que permitan rodearlos y seguir adelante.

La persona que ha tenido errores en su trabajo, ten por seguro que no los repetirá, a no ser que sea un kamikaze.

viernes, 16 de enero de 2015

La charla TED del viernes: Si tuviera una hija...

Vender caro o barato

no cheap juwelleries
Foto por sasha diamanti (Creative Commons)

No hace mucho, un amigo me consultaba acerca del precio que podría poner a un producto que pensaba ofrecer en su empresa. Era un mercado que desconocía por completo y del que por lo tanto no tenía referencias en las que apoyarse.

Para empezar hay que pensar con un poco de lógica: no somos una ONG y no queremos perder dinero. De hecho, ni las ONGs pierden dinero porque su subsistencia en ese caso estaría seriamente comprometida. Por lo tanto en esto, vamos comportarnos como si fuésemos una ONG en un principio: intentemos simplemente no perder dinero.

Hay que valorar los costes de producción, i+D (lo que ya nos hemos gastado en la creación del producto), costes de distribución, personal, mantenimiento de instalaciones, etc. Tenemos que considerar que todo tipo de producto tendrá un ciclo de vida en el mercado y llegará un momento en el que deje de venderse. Hay productos con un ciclo muy largo, como por ejemplo los productos básicos como los alimentos. La gente consumirá huevos durante toda la vida en mayor o menos medida (a no ser que sea alérgico). Otros productos, sin embargo, puede ser que tengan una vida mucho más corta: un teléfono móvil tendrá una vida de 2-3 años como mucho en el mercado. En 2-3 años habrán salido al mercado multitud de productos mucho más potentes y más económicos. Los costes de i+D deben de estar cubiertos para ese momento y si se amortizan antes, mejor que mejor.

Otra forma de evitar este tipo de circunstancia sobre la vida del producto es aliarnos con nuestro departamento de i+D y evitar que salga al mercado un nuevo producto (aunque ya esté desarrollado) hasta que la generación haya quedado completamente amortizada. El único problema lo podemos tener si alguien de nuestra competencia lo saca al mercado.

Es necesario amortizar un producto lo antes posible. Si no cubrimos los gastos de i+D de los productos, no tendremos recursos para seguir innovando y encontrando nuevos productos que lanzar al mercado. Cuanto antes lo hayamos amortizado, mejor que mejor. Uno no sabe nunca el dinero que se va a gastar en crear y lanzar un nuevo producto al mercado. Lo recomendable es amortizar estos gastos lo antes que el mercado lo permita y empezar a ahorrar para hacer más i+D.

Mi amigo tenía el problema de que era un producto que estaba ya en el mercado, por lo que mi recomendación fue, que el precio adecuado sería entre los costes de producción y el tope del producto similar (o más parecido) en el mercado. Hay que hacer un estudio de mercado y comprobar qué precios hay en productos similares y observar también a qué cliente nos queremos dirigir. Si se trata de una gama nueva de producto, que nadie ha tenido delante, entonces podemos hablar de superar ese límite, pero en caso contrario, habrá que pensar muy bien en qué precios nos movemos sin quedarnos fuera de juego. 

El cliente objetivo hay que tenerlo en cuenta: ¿podríamos sacar un teléfono móvil que cueste 20.000€ para venderlo de forma masiva en India donde el sueldo medio es tan bajo? Evidentemente no. Tal vez vendiéramos alguno entre los más pudientes del país, pero la venta masiva queda descartada en este caso.

Un producto con unos márgenes correctos se venderá en mayor cantidad, permitiendo amortizar los gastos antes. Sin embargo, si pretendemos bajar demasiado los precios, lo que haremos es que la vida del producto llegue a su fin sin que el producto haya sido amortizado.

Imaginemos una situación en la que podemos vender un producto a dos precios diferentes: un producto a 800€ y el mismo producto a 700€.

Si el coste de producción es de 400€, con el primer precio le estamos ganando 400€ por unidad, mientras que con el segundo, le estamos ganando 300€.

Un cliente nos quiere comprar 10 unidades y le damos el primer precio de 800€. Si le parece demasiado caro y dice que sólo puede comprar 5, entonces habremos ganado 2000€ en la operación.

Otro cliente nos quiere comprar 10 unidades y le damos el segundo precio de 700€. Directamente las compra: habremos ganado 3000€.

Ni que decir tiene, que si el producto lo hubiéramos puesto a 1000€ y no hubiese habido nadie para comprarlo, la ganancia teórica por unidad sería de 600€... pero la real sería NADA.

Podemos descender los precios cuando sea necesario por el mercado, pero sobre todo cuando hayamos amortizado la i+D que estará lastrando nuestro producto durante un tiempo variable.

Lo más difícil es saber identificar quién es nuestro cliente objetivo y además de las necesidades técnicas, averiguar cuáles son sus pretensiones económicas para con tu producto. ¿Qué mujer querría que le pidiesen matrimonio con un anillo de diamantes que haya costado 10$? A veces el precio es algo más que cubrir gastos, es un símbolo de status social.

Como dice un buen amigo mío: lo más importante es vender, no mal vender. Aquí estamos para ganar dinero, no para cambiar estampitas.

martes, 13 de enero de 2015

Aprende las reglas para destruirlas

Break the rules!
Foto por Edward Sipmson (Creative Commons)
Esta típica frase de "rompe las reglas" que hemos oído una y mil veces en todos sitios ,y que es adalid de modernidad e innovación, lleva implícito algo que no podemos olvidar: para poder romper las reglas hay que conocerlas en profundidad.

Si no conoces las reglas y te lanzar en una cruzada, es posible que hagas algo que ya ha hecho alguien, porque como no sabes lo que se ha hecho anteriormente, puedes intentar romper una regla que realmente no lo es.

Me explico: si no conoces los movimientos al jugar al ajedrez, es más que probable que si empiezas a mover las fichas en la forma que te apetece, una u otra vez acabes por realizar movimientos autorizados, y eso es precisamente lo que no queremos hacer.

Para empezar en una industria es importante aprender todo lo posible sobre lo que se hace en ella, cómo se hace y porqué se hace. Si no conoces como funciona algo, no serás capaz de cambiarlo.

Una vez que conozcas todos los entresijos (o todos los que puedas) de la industria en la que pretendas introducirte, si realmente quieres innovar debes de pensar qué es lo que no funciona y cómo podrían hacerse las cosas de forma diferente para cambiarlas. Parece una perogrullada pero en muchas ocasiones la gente se empeña en hacer las cosas de la misma manera una y otra vez, sin pensar en que precisamente así era como definía la locura Albert Einstein: "Locura es pretender obtener resultados diferentes haciendo siempre las mismas cosas.".

Por lo tanto, si hemos detectado algo que no funciona, debemos de cambiar los parámetros implicados en este asunto que no funciona para ser capaces de mejorar las cosas, aunque también podemos empeorarlas. Lo que está claro es que si hacemos siempre las mismas cosas, no conseguiremos resultados diferentes.

Digamos que tienes una competencia a quien le van bien las cosas: perfecto. Puedes hacer las mismas cosas que él y de la misma manera. Entonces al final acabarás compitiendo por el mismo segmento de mercado.

Sin embargo, si lo planteas de forma diferente, haciendo algo que tu competencia no hace y consigues seducir a parte de su segmento de mercado y/o a otros perfiles de clientes, entonces habrás empezado ganando, porque tu competencia ya no lo es totalmente, sólo en parte.

Estás en otra esfera, en otro nicho, susceptible de crecimiento y habrás empezado ganando a base de romper las reglas.

domingo, 11 de enero de 2015

Delegar no es escurrir el bulto

Discussion
Foto por CPSU/CAA (Creative Commons)

Cuando se suele delegar una tarea para que la realice alguien que está a nuestro cargo o es un compañero de otro departamento hay unos cuantos asuntos que hay qué tener en cuenta y que no suelen dejarse suficientemente claros:

El qué
Para cuándo
Cómo
Seguimiento

El qué

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Foto por Mike Linksvayer (Creative Commons)
En principio es algo que puede parecer claro pero que en ocasiones no lo es. Un amigo de un Departamento Técnico de una gran empresa suele recibir emails de sus clientes en los que ni siquiera se toman la molestia de escribir una o dos líneas indicándole qué hacer con los datos. Este buen amigo me decía que ha llegado a recibir un email que decía "Ahí va eso!" sin ninguna anotación más y con unos planos en PDF que además no era posible ampliar.

Tómate unos minutos en explicar detenidamente qué es lo que se quiere conseguir, dales unas pautas a seguir e incluso si te es posible indícales fuentes de información donde conseguir más datos al respecto. Tardarás sólo unos minutos en hacer bien el trabajo de delegación y además ahorrarás mucho tiempo y problemas porque estableces claramente qué es lo que quieres.

Para cuándo

Compact Calendar Card - Design 3
Foto por Joe Lanman (Creative Commons)
Algo que se nos olvida en ocasiones indicar, pero hay que dar un plazo aproximado en el que deseamos que se realice la tarea. Para ello debemos de tener en cuenta factores como "a quién" estamos delegando la tarea, "plazos límite" que nos imponen desde fuera, "complejidad de la tarea", etc.

Si delegamos a una persona cuya experiencia es aún limitada, debemos encomendarle tareas sencillas y rutinarias o bien tareas en las que el límite de tiempo no sea un factor determinante, dado que tardarán más tiempo que alguien con más experiencia. Los plazos límite hay que indicarlos claramente en el escrito de delegación, pero tienen que ser realistas. No podemos pretender que alguien haga un proyecto que normalmente toma un par de semanas en una mañana, porque es imposible y además le desanimará claramente porque la persona en quien delegamos tendrá la percepción de que no valoramos su tiempo ni tenemos conciencia de la complejidad de su trabajo. Las tareas más complejas requieren más tiempo.

Cómo

How many plugs does VCU have? How many amps/watts (?) could that supply? What's the VCU power bill?
Foto por Tom Woodward (Creative Commons)
Tan simple como esto: los pasos a realizar para hacer la tarea. Si se trata de tareas que se han realizado anteriormente, tal vez no sea necesario indicar los pasos a realizar pero en algunos casos no viene mal recordar una o mil veces los pasos para evitar errores. Además hay que tener cuidado con las tareas nuevas que encomendamos a personas experimentadas o con las personas que no tienen experiencia anterior en algunas tareas. En estos casos no viene mal tener un pequeño texto preparado en el que indiquemos qué es lo que hay que hacer. En mi caso tengo algunas plantillas preparadas en Google Drive que copio y pego dentro del texto del email para las tareas más normales. A veces lo que parece más obvio es lo que más se olvida.
Si se trata de una tarea en la que tal vez sea necesario conseguir más datos de otras personas externas, como en el caso anterior del proyecto, tal vez sería interesante incorporar algunas personas involucradas en este proyecto similar (asesores, clientes, etc.) o incluso a personas de contacto dentro de la misma empresa que pueden ayudar a la persona en quien delegamos.

Seguimiento

Operation Dynamic Partnership Part Three [Image 28 of 28]
Foto por DVIDSHUB (Creative Commons)
Si se trata de una tarea que requiere de mucho tiempo de elaboración, tal vez (lo más normal) porque depende a su vez de subdepartamentos. No está de más, hacer chequeos semanales para ver cómo va el asunto en elaboración y sobre todo ver si es necesaria nuestra ayuda en alguno de los aspectos del proyecto. En algunas ocasiones hay que meterse en el terreno y solucionar algunas cosas que posiblemente no hayan quedado del todo claras o que la persona a quien hemos asignado la tarea no sea capaz de hacer de la forma adecuada. En este caso hay que calzarse las botas de faena y ponerse a la tarea.


Se trata de tutelar una tarea que no es de nuestro cometido, pero que sabemos hacer por nuestra experiencia anterior, pero no con el grado de especialización que la persona a quien la encomendamos.

Ante todo, la labor de delegación es algo diferente a "escurrir el bulto" que es lo que mucha gente hace.

jueves, 8 de enero de 2015

Porqué he dejado de utilizar iPhone e iPad

Cracked iPhone
Foto por Andrew Mager (Creative Commons)

En este artículo resumo cómo he pasado de ser un Apple Fanboy a ir dejando de lado sus productos por falta de innovación y precios que no cumplen con la calidad que ofrece el producto ni el servicio post-venta.

He pensado durante meses en cómo escribir este artículo intentando dar mi punto de vista y sin querer ofender a nadie, pero también expresándome libremente.

Hace mucho tiempo que era un usuario feliz y contento de iPhone e iPad. Mi primer iPhone fue el iPhone 4. Mi primer iPad lo compré de mi bolsillo, el iPad 1 y posteriormente mi banco me regaló uno de los últimos modelos, que he utilizado intensamente hasta hace un par de meses más o menos.

Tengo que reconocer que era un usuario satisfecho, principalmente porque no conocía mucho más allá de Apple, excepto los primeros Nokia que eran geniales, alguna Blackberry que pasó por mis manos, y un smartphone de los primeros que salieron con teclado integrado de la marca HP.

Era de los que dejaban libre la agenda cuando había una Keynote de Apple para verla en directo por internet y ver el saber hacer de Steve Jobs y su campo de distorsión de la realidad.

El cambio de CEO de Apple me fue desanimando poco a poco, por lo aburridas que se hacían las presentaciones, que solía ver en directo y que en manos de Tim Cook eran una sucesión de datos técnicos sin ninguna clase de emoción. Casi diría que Tim Cook no parece tener sangre por las venas, sino horchata. Resumiendo: que aburre a las ovejas leyendo los guiones que le escriben.

Soy usuario de un iMac, que de momento pienso mantener, más que nada por el coste que me supuso. Mi primer Mac fue un Macbook Air que pasó a mejor vida en un viaje por el sur de Argelia, cerca del desierto, donde tubo un golpe desafortunado y acabó como acaban ahora los iPhone 6 plus, en forma de V.

Posteriormente compré un Macbook blanco y luego un iMac de 21 pulgadas. Ahí empezaron los problemas: Un buen día lo encendí para trabajar como siempre y se colgó ¿no decían que los Mac no se colgaban nunca? Un par de semanas después ni siquiera llegó a despertar y lo llevé a la Apple Store donde me dijeron que la única solución era formatearlo... ¡Anda! ¡Igual que los PCs con Windows! Me resigné y dejé que destruyesen todas las fotos y vídeos, recuerdos al fin y al cabo, que habían almacenadas en el disco duro. Me recomendaron comprar un disco duro externo para hacer copias de seguridad que Time Machine se encargaría de hacer por sí sólo. A pesar de esto, en un mes más o menos el disco duro volvió a fallar y... ¡Oh sorpresa! Me dijeron que la copia de seguridad no valía para nada porque si el disco duro estaba corrupto, la copia también lo estaría... Y eso me lo dijo uno de los que llaman "Genius" en la Apple Store. Resumiendo: que me había gastado 200 euros en un disco de copias de seguridad que realmente no servía para nada.

Tomé la decisión de comprar otro iMac que me dijeron que daba menos problemas y además era más fino. Hasta la fecha tengo que decir que no me ha dado más problemas y lo tengo funcionando con dos pantallas en paralelo, por lo que mi despacho se parece mucho a una central de control.

Uno de los primeros incidentes con mi iPhone me ocurrió cuando en el mío, que era de 16 GB me aparecían, al comprobar la memoria, 1,6 GB de historial de mensajes que no conseguía eliminar. Al ir a la Apple Store y volver a pedir cita en la Genius Bar para ver de qué forma lo solucionaba para liberar ese espacio... me dijeron que lo mejor era borrarlo todo y empezar de nuevo... ¡Anda! ¡Como en Windows! Lo borramos y al recuperar desde la copia de seguridad de iCloud, ahí seguían los 1,6 GB. El "Genius" de la Apple Store me dijo que no se le ocurría otra cosa, buscase una solución en internet y que si la encontraba se la contase, porque él no sabía qué hacer ¿?.

Efectivamente, un par de preguntas a algunos amigos en Twitter y la solución era limitar el historial de mensajes... yo no lo sabía, pero los supuestos "Genius" de Apple tampoco.

La actualización a iOS 8 hizo que mi iPad fuese una auténtica tortuga, además de comerse un montón de memoria, y a mi Iphone le ocurrió lo mismo. Algunas cosas como "Apple Continuity", que me permitiría hablar a través de mi iMac con el móvil funcionaban fatal: ruidos de eco de fondo hasta hacer la llamada insoportable, coger la llamada en el teléfono y que siga sonando el timbre en el ordenador, incompatibilidad con la mayoría de aplicaciones que no sean las de Apple, fallos en el tethering, etc.

Tenía el dinero ahorrado para comprar el último iPhone. El iPhone 6 me llamaba la atención por su diseño, pero al ver las características como por ejemplo que para tener estabilizador óptico (importante para mi) tenía que coger un móvil como el iPhone 6 plus que es enorme e incómodo como él sólo, empecé a pensar en otras cosas. Algunos amigos me habían comentado sobre la fragilidad de la estructura física. Más allá de que realmente se doblase o no, la sensación de fragilidad del terminal era innegable y es que lo importante no es que el producto sea débil o no, sino la percepción que los clientes tienen de él. Si a todo esto sumamos mi horrible historial con iOS, empecé a sopesar otras opciones.

Pensé por un momento en Windows, pero ante lo limitado de su galería de aplicaciones, lo descarté de inmediato.

Entonces pensé en Android. Steve Jobs decía en 2010 que quien quisiera porno se comprase un Android y decidí hacerle caso jejeje. Siempre me gusta estar a la última en el software, así que decidí conseguir un producto Nexus que viene con el sello Google y siempre son los primeros dispositivos en actualizarse. Finalmente me decidí por el modelo Nexus 5 que conseguí a un muy buen precio en Amazon (menos de la mitad de lo que me costaría el iPhone 6 más básico). Lo actualicé a Android 5 Lollipop y es mucho más rápido, versátil, personalizable y utilizable que los iPhone que veo por ahí.

Cuando he llamado para resolver alguna duda sobre Android al teléfono de Google Play me han dicho que el servicio de atención telefónica no tiene límite y que puedo llamar cuando quiera... Intenta hacer eso con el servicio de atención postventa telefónica de Apple y descubrirás que el servicio de soporte telefónico de Apple es sólo durante los 90 primeros días. Después de ese período no puedes contactar con ellos y tienes que presentarte en una Apple Store.

Algunos amigos me dicen que no voy a poder pagar con "Apple Pay" y mi pensamiento siempre es el mismo... ¿Recordáis cuando nos dijeron que Passbook era la solución para almacenar todos los tickets y entradas? ¿Lo habéis llegado a utilizar alguna vez? Sólo muy pocas empresas lo utilizan en España y es que España no es un mercado prioritario para Apple y no centran sus esfuerzos en nosotros. Me aventuro a decir que Apple Pay tendrá la misma historia en España y en Europa.

Desde que utilizo Android tengo que decir que hay un par de sistemas que no tienen comparación con Apple. Google Now le da cien mil patadas a Siri y además hace muchas más cosas que Siri no es capaz ni de soñar, como mostrarte tarjetas con información que sabe que vas a necesitar (horarios de autobuses cuando estás en una parada concreta, por poner un ejemplo). El reconocimiento de voz de Siri en muchísimas ocasiones no funcionaba correctamente, y sin embargo en Android funciona perfectamente hasta dentro del coche o en medio de un grupo de gente.

Otra de las increíbles mejoras que he encontrado en mi Nexus es el consumo de datos móviles. Ha descendido de forma espectacular. Terminé por contratar 4 GB de datos dado que hago un uso intensivo de mi móvil en cuanto a datos por mis largos viajes y con el iPhone siempre me faltaban datos a final del período de facturación. Ahora con el Nexus estoy pensando en bajar la cuota a la mitad, porque en los primeros quince días (haciendo los viajes normales de lunes a viernes) he consumido 400 MB, prácticamente una porción mínima de lo que solía consumir mi antiguo iPhone. Por lo tanto, iOS necesita hacerse mirar lo del consumo de datos que es sencillamente descomunal.

En cuanto a la estabilidad del sistema, que algunos me comentan por internet, el iPhone tuve que resetearlo a lo bestia (botón home + encendido) unas cuantas veces por semana desde que llegó iOS 8, y sin embargo Android funciona estupendamente y no he tenido que resetearlo, al menos en los 15 días que lo llevo usando.

Ahora estoy planteándome comprar una tableta Nexus 7 ó 9, dado que mi iPad ya es una tortuga y me niego a pagar un dineral por un producto que puedo conseguir a un precio mucho menor y con mejores prestaciones.

Creo que el principal problema de Apple es que no crea usuarios satisfechos realmente porque no conocen otros sistemas. Apple crea usuarios orgullosos, con fe en el producto, pero la fe es ciega.

Android sin embargo, crea usuarios satisfechos (o insatisfechos) realmente, porque pueden elegir entre un abanico de posibilidades de varios fabricantes y gamas de precios increíblemente amplias.

De momento sigo utilizando satisfactoriamente mi iMac, pero no volveré, de momento, a iPhone ni iPad.

Lo importante, como todo en la vida, está en acertar con lo que necesitas.

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domingo, 4 de enero de 2015

¿Fotos y videos? Deja que Google trabaje por ti

St. Cirq Lapopie, Lot, France, 20 Sept. 2008
Foto por Phillip Capper (Creative Commons)

Gran problema después de unas fiestas navideñas, el verano o un viaje de varios días fuera del país: miles de fotos y vídeos en tu cámara, teléfono y/o tablet.

Al final siempre pasa lo mismo: copiamos esas fotos y videos en una carpeta en un disco duro externo a nuestro ordenador (son muchos gigas de datos para guardarlos en el ordenador) y nunca más volvemos a verlas.

Google dispone de una solución adecuada para esto, de forma que él mismo selecciona las mejores fotos y/o vídeos y con ellas crea impresionantes resúmenes (vídeos de 1-2 minutos) o álbumes interactivos (lo que él llama Historias).

Para ello hay que hacer algo muy importante antes de nada: Activar la ubicación en todos nuestros dispositivos para las fotos (cámaras con GPS, móvil y tableta). De esta manera, Google sabrá donde hemos tomado estas fotos y/o vídeos y podrá unir las que están relacionadas geográficamente.

Posteriormente hay que instalar el siguiente software:
  • En tu tablet y/o móvil: Instalar la aplicación de Google Plus (Disponibles para Android e iOS).
  • En tu ordenador: Software de subida automática de imágenes a Google (Disponible para Mac y Windows).
No olvides autorizar la copia de seguridad automática en Google Plus (iOS), Aplicación Fotos (Android) y en el Software de subida automática de imágenes a Google en tu ordenador.

Instrucciones para iOS
Instrucciones para Android

IMPORTANTE: Cuando actives en este software la subida de fotos automática a Google, ten en cuenta subir las fotos con resolución optimizada (no original) ya que de esta manera tendrás almacenamiento ILIMITADO para tus fotos y vídeos y la calidad es muy buena, por lo que no gastas espacio de tu almacenamiento en Google. Si activas la resolución original, es más que posible que en unos días tengas que contratar espacio adicional de Google, que te costará dinero.

No olvides que todas las fotos y videos que subas de esta manera serán visibles sólo por ti, es decir, son privadas y no podrá acceder nadie excepto tú, a no ser que intencionadamente compartas algunas con algunos amigos.

Ahora sólo hay que esperar. Dependiendo de las fotos y vídeos que tengas en tu disco duro o dispositivo móvil, es posible que tarde hasta varios días. Un amigo mío tardó un mes en subir todas las fotos y vídeos que tenía en su ordenador, pero no es necesario que el ordenador esté permanentemente en marcha. Puedes encenderlo y apagarlo normalmente y él se encargará de hacer el trabajo en segundo plano.

En unas horas o unos días, el sistema de Google Plus te enviará algunos emails (y alertar en las aplicaciones móviles) diciéndote que ha realizado "Efectos automáticos" en tus fotos y vídeos.



Los efectos automáticos pueden ser de los siguientes tipos:
  • Película: Google detectará los mejores trozos de tus vídeos y los unirá con fotos del mismo lugar y tiempo y creará una película de pocos minutos con un resumen de lo que ocurrió.
  • Sonrisa: Si hay varias fotos de un grupo de gente en más o menos la misma posición, Google cogerá las mejores caras de cada uno y las combinará en una sola foto. Adiós a las fotos en las que alguien siempre sale con los ojos cerrados.
  • Panorámica: Si tomas varias fotos de un paisaje o lugar y Google detecta que se pueden unir en una sola foto panorámica, las unirá y te mostrará la foto panorama.
  • Movimiento: Si has tomado varias fotos de una acción (por ejemplo un perro que ladra), Google creará una animación GIF con todas las fotos unidas.
  • Eliminar objetos en movimiento: Imagina que quieres hacer una foto de un monumento por delante del que continuamente pasa gente andando. No hay problema. Haz seis o siete fotos desde el mismo plano y Google se encargará de eliminar a la gente de la foto, dejando la foto como si estuvieras tú sólo en el lugar.
  • Nieve: Si Google detecta que hay nieve o una foto es navideña por la época o el lugar, aplicará un filtro animado por el que verás nevar.
Ni que decir tiene que todos los efectos automáticos serán también privados, hasta que tú los compartas con alguien.

Creo que es una solución más que aceptable para guardar todas tus fotos y olvidarte de tener que procesar imágenes y vídeos durante horas para hacer un resumen de tu viaje o tus vacaciones o esa tarde de Fútbol Americano.

No tires el dinero en formación que no es para ti

LSBU MBA Class
Foto por Mark Hillary (Creative Commons)
Tengo un amigo y gerente de una empresa de alimentación de mi región con quien suelo compartir conversaciones y tweets. El otro día en una conversación por Hangouts me comentó que estaba pensando en mejorar su currículum con algún curso y que había pensado en un curso de inversión en mercados financieros. El susodicho curso le costaría 3000 euros y tendría la duración de dos años repartidos en fines de semana alternos en los que tendría que desplazarse a Madrid para asistir a clases y realizar exámenes cada tres meses.

Mi buen amigo estaba muy contento y excitado por la posibilidad de mejorar su currículum y sobre todo por las posibilidades de conocer nuevas personas, ya que es muy sociable.

Mi pregunta fue clara en este punto: "Vas a hacer un curso de inversión en mercados financieros y tu trabajo no tiene nada que ver con esto. Supongo que quieres cambiar de trabajo."

Casi pude ver una gran interrogación dibujándose en la cara de mi amigo: "No, eh... ya sabes que mi empresa es una empresa familiar y quiero seguir con el negocio, pero quiero ampliar mi currículum y aprender cosas nuevas."

Está bien aprender cosas nuevas y si echas un ojo a mi perfil de LinkedIn verás que he hecho cosas de todo tipo, desde trabajar en África hasta ir a Serbia con una ONG, pero en algunas ocasiones hay que centrar prioridades.

Si tu tiempo es limitado y quieres aprender cosas nuevas tienes que centrarte en cosas que te sean realmente rentables en tu trabajo actual y/o futuro. El dinero puede ser otro elemento importante a tener en cuenta, pero en el caso de mi amigo no es un problema.

Si realmente estás agobiado por un trabajo que no te gusta o en el que no te sientes a gusto, tiene sentido que quieras aprender algo diferente como rampa de lanzamiento hacia nuevas perspectivas profesionales. Sin embargo, si estás en un trabajo satisfactorio, en un mercado concreto y dedicas muchos recursos valiosos como son el dinero y sobre todo el tiempo a aprender cosas de otro mercado completamente diferente, es posible que en tu entorno laboral se perciba un cierto disgusto con tu trabajo actual (aunque no sea así). Ya sabes que lo importante no es lo que tu mismo piensas de ti, sino lo que los demás piensan de ti.

Centra tus recursos en mejorar tu posición en ese mercado mediante formación orientada a especializarte en tu rol. Mi amigo, por ejemplo, podría dedicar su tiempo a hacer formación sobre nuevos mercados en la alimentación, nutrición, marketing para la alimentación, etc.

Hay que plantearse en qué mercado estás ahora y qué mercados futuros pueden aparecer en tu camino o hacia donde evoluciona tu industria. 

Si quieres cambiar de trabajo, entonces puedes plantearte a qué mercados quieres dirigirte y qué formación te exigen o puede mejorar tu posición para una entrada en esos mercados.

MBA students on Yellow School bus
Foto por Philip Lai (Creative Commons)
Una vez que hayas sopesado todos estos aspectos, es posible que del abanico de posibles especializaciones y escuelas de formación haya algunas que por comentarios que puedas encontrar en internet se perciban en tu mercado objetivo como negativos, entonces debes descartarlos. Si una formación específica en una escuela específica es calificada en el mercado como deficiente, entonces nadie querrá a alguien que haya estudiado allí y habrás tirado tu tiempo y tu dinero.

Tras un par de semanas en las que estuvo dándole vueltas al asunto, finalmente decidió hacer un curso que costaba la mitad de dinero, que no requería su presencia física más que para los exámenes finales durante un sólo fin de semana, y sobre todo que se centraba en dos de sus grandes pasiones: el mercado de la alimentación y el marketing digital.

sábado, 3 de enero de 2015

Happy New Year's Eve


Es bueno aburrirse de vez en cuando

Bored Drama Queen
Foto por Anne Swoboda (Creative Commons)
Existe la creencia generalizada de que hay que hacer actividades divertidas y muy creativas para conseguir fomentar la creatividad. Si bien es una de las partes adecuadas, existe otra parte bastante desconocida.

Una persona que conozco, pasaba tanto tiempo haciendo actividades como asistir a fiestas alternativas, visitar exposiciones de nuevo arte y fotografía abstracta y viajar en busca de nuevas experiencias, que realmente no le quedaba mucho tiempo libre para pensar.

Esta persona me decía que estaba pasando una época de tanta saturación de estímulos externos que le resultaba imposible dedicarse a crear nuevas cosas para su diversión (le encanta la fotografía) y que además le resultaba harto difícil resolver algunos de los asuntos que requerían de su creatividad en el trabajo. Su fotografía, al principio creativa y muy sugerente, había caído en una rutina en la que se repetían las formas y los conceptos de forma completamente anodina. Había caído en una espiral repetitiva de conceptos y formas.

En mi opinión, lo que le ocurría es que estaba tan lleno de estímulos externos que no tenía la posibilidad ni de aplicarlos ni de escuchar a la voz creativa que existía en su interior, y que todos tenemos. Además, esa sobreexposición a estímulos externos terminaba por hacer que sus creaciones más actuales se pareciesen sospechosamente a las que él había visto anteriormente. Realmente no se estaba dedicando a crear, sino a realizar copias, más o menos veladas, de lo que habían visto anteriormente.

A Walk Among Autumn Beeches
Foto por Mats Hagwall (Creative Commons)
Le propuse que pasara una semana de rutina absoluta: del trabajo a casa y de casa al trabajo, dando largos paseos por los bosques cerca de su casa. Le indiqué que dejase el teléfono móvil desconectado durante estos paseos y que no escuchara música, que se dedicase a escuchar los sonidos de la naturaleza, el canto de un pájaro, el sonido de sus pasos sobre la hierba aún mojada por el rocío de la mañana. Le indiqué que llevase una pequeña libreta de papel o una grabadora para guardar los pensamientos que le surgiesen durante los paseos.

No le di más instrucciones que éstas.

Cuando volví a hablar con él al cabo de esa semana, me dijo que tenía un montón de nuevas ideas que habían surgido durante esos largos paseos y que tenía nuevos proyectos que iba a poner en marcha en los siguientes meses. Además, me dijo que su trabajo había mejorado, ya que podía pensar de forma más fluida.

Es importante intercalar los periodos de estímulos creativos con otros de "aburrimiento" para darnos tiempo de pensar, procesar y crear nuevas ideas. En este caso se trataba de  largos paseos por el campo, pero igual pueden ser introducir datos dentro de hojas de cálculo, hacer fotocopias, dar paseos por la ciudad, etc. Se trata de cualquier proceso en el que nuestra mente no requiera trabajar y que facilitará la creación de nuevas ideas.

Otra posibilidad de que puedes utilizar y que resulta muy interesante es asistir a clases de meditación en grupo o hacer meditación tu mismo en casa, de forma que puedas realizar una introspección que sacará todo lo bueno que hay en ti.

Todo esto puede parecer aburrido, y tal vez lo sea, pero realmente el aburrimiento puede ser muy fructífero.

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