Libros

Selecciona tu idioma... Select your language...

lunes, 29 de septiembre de 2014

A nadie le gusta decir "Estás despedido"

Business man point
Foto por kev-shine (Creative Commons)

Hace poco tiempo un cliente y amigo me comentaba acerca de los problemas que tenía con un empleado desplazado a varias horas de su oficina central y que solía desatender sus labores y obligaciones. Esta falta al seguir los procedimientos de la empresa producía, como es normal, retrasos en el trabajo del equipo y lo que es peor, incomodidades por incumplimiento de plazos con muchos clientes.

En este caso concreto se trataba simplemente del procedimiento adecuado para realizar el trámite de un pedido. Este empleado del que estamos hablando, era capaz de hacer lo imposible para salirse con la suya y hacer su voluntad. En este caso, personalmente creo que se trataba más de un asunto de poder, es decir, el empleado se sentía poderoso al hacer su voluntad, aunque ello supusiera un problema para su jefe o incluso para sus clientes, que son los que al fin y al cabo son la razón de ser de la empresa y gracias a los que él está cobrando un sueldo para alimentar a su familia.

Mi buen amigo me comentó que escribiese un artículo acerca del asunto de la asunción y cumplimiento de las normas en la empresa y dejé aparcado ese comentario en un rincón de mi cerebro como idea preliminar para un artículo.

Precisamente ayer me encontré a otro amigo y compañero de la Universidad que ahora es director de una tienda en la que tiene que trabajar a diario la gestión de equipos y fomentar las potencialidades de las personas a su cargo. Me comentaba acerca del reto que le supone muchas veces tener que explicar a su equipo el funcionamiento de la empresa y las decisiones que toma. Su esfuerzo a la hora de explicar las circunstancias de la empresa y las decisiones que esas circunstancias provocan, son muchas veces ignoradas ya que cuando a un empleado se le baja el sueldo un 10%, por mucho que como gerente le expliques que tu sueldo ha bajado un 20%, como es normal él sólo se queda con su pérdida salarial y olvida los tuyos o de los demás porque realmente no le afectan.

Encontramos entonces dos problemas típicos al tratar con los empleados a nuestro cargo: problemas de disciplina y problemas para entender la filosofía de la empresa.

Para el primer caso hay que evaluar en principio a qué obedece realmente el comportamiento del empleado, qué es lo que realmente lo causa.

Llegado el caso podemos hablar de faltas disciplinarias y podemos clasificarlas en las siguientes categorías según comportamientos:
  • Esfuerzo: no hacer lo requerido por no trabajar a buen ritmo, llegar tarde, dormir en el trabajo, utilizar el móvil para charlas en horas de trabajo, etc.
  • Relaciones entre empleados: no cooperar con los demás empleados, acosos, discusiones con compañeros, etc.
  • Relaciones empleado-supervisor: faltas de respeto, no seguir las instrucciones dadas, etc.
  • Relaciones supervisor-empleado: No informar sobre la situación de la empresa en temas claves (ocultar información clave para la resolución de problemas), maltrato, etc.
  • Herramientas: uso del coche de empresa para asuntos personales, mal uso de los equipos, etc.
  • Falta de honradez: hurtos, etc.
  • Seguridad: mal o no uso de equipos de seguridad en el trabajo, alcohol o drogas, etc.
Es muy importante tomar buena nota de todos y cada uno de los comportamientos que causen problemas al conjunto de la organización.

Antes de tomar acciones de otro tipo siempre es conveniente seguir estos pasos:
  • Establecer un conjunto de normas y procedimientos de trabajo que sean conocidos por todos (manual del empleado).
  • Explicar porqué las normas son como son y el bien común que producen para evitar errores a todo el conjunto de la organización. No hables de “no es mejor para mi como jefe”, habla mejor de que “es bueno para todos”. 
  • Pedir información a compañeros y desde los equipos de control (accesos, ordenadores, etc) de forma imparcial y filtrando convenientemente posibles polarizaciones a favor o en contra.
  • Sea flexible según las circunstancias particulares pero haga obedecer las normas.
  • Utilizar la sanción como corrección antes que como castigo.
Según la escala de faltas de disciplina que se hayan cometido podemos seguir esta guía para proceder:
  • Infracción leve: conversación informal en la que hablaremos sobre todo de porqué es bueno para el individuo y para la organización que se cumplan las normas.
  • Infracción media: Amonestación verbal y/o escrita.
  • Infracción de alto impacto: Suspensión temporal del trabajo mediante comunicación escrita con posible estudio del cese definitivo del empleo.
Antes de llegar a consecuencias graves, debemos de tener bien claro que los empleados deben de conocer con total exactitud los procedimientos que se siguen en la organización y la importancia de seguirlos. Para ello lo ideal es entregarles un manual del empleado donde se indiquen todos los posibles escenarios que puedan producirse (o lo más habituales) y adecuarse a ellos para trabajar poco a poco. Se trata de que asuman como propia la filosofía de la empresa comprendiendo porqué se actúa de una determinada manera.

Si se trata de personas honradas que entienden el bien común y no el suyo propio, entonces deberían de actuar en consecuencia y seguir los procedimientos establecidos.

Gestionar personas significa tomarse su tiempo para explicarles el comportamiento adecuado al bien común de la organización y conseguir que lo hagan para el bien de la organización y el bien propio.

Al fin y al cabo a nadie le gusta decir “Estás despedido”.

Lecturas recomendadas:


   

domingo, 21 de septiembre de 2014

Ya disponible "Tienes el poder de cambiar la vida de los demás"


Ya está disponible para preventa el nuevo libro "Tienes el poder de cambiar la vida de los demás". Puedes realizar la compra ahora y aparecerá en tu dispositivo Kindle el día 1 de Octubre.

Para descargarlo puedes buscarlo en tu tienda Amazon o utilizar este enlace para Amazon España... http://goo.gl/hQf2bY

Muchas gracias por vuestros comentarios.

Lo más leído esta semana en mi blog (15-21 Septiembre 2014)



Aquí una lista de los cinco artículos más leídos esta semana en mi blog:


sábado, 20 de septiembre de 2014

Mi nuevo libro a la venta el próximo 1 de Octubre



Saludos a todos y todas,

Tengo noticias frescas: si todo marcha como debe, el próximo 1 de Octubre saldrá a la venta en todo el mundo mi nuevo libro "Tienes el poder de cambiar la vida de los demás".

Se podrá comprar, como siempre en formato digital para Kindle y en papel en todas las tiendas de Amazon del mundo.

Como novedad para este número, además se podrá hacer la compra antes del lanzamiento y tendrás el libro en papel en tu domicilio o en tu dispositivo Kindle el mismo día del lanzamiento sin que tengas que hacer nada para ello.

Os iré informando conforme tenga más noticias de la editorial.

Gracias a todos y todas por vuestro apoyo. Un fuerte abrazo.



jueves, 18 de septiembre de 2014

El mundo ya es bastante complicado

Live Simple
Foto por Katie Brady (Creative Commons)

El otro día un cliente me decía que antes de dejar salir un material generaba un documento en el que se solicitaba al personal de expediciones un recuento secundario en el que se verificaba que todo el material incluido en la primera petición se volviese a contar y se incluyera en el envío de materiales por duplicado.

Es decir, se trataba de hacer un doble chequeo sobre dos documentos diferentes que se tramitaban por separado con doble de trabajo para obtener el mismo resultado en el 99,99% de ocasiones.

Mi cliente me decía que este tratamiento doble al mismo material le producía muchos retrasos en las expediciones ya que hasta que las dos verificaciones hubieran sido completadas y corroboradas, podrían pasar hasta 24 horas.

El planteamiento que le hice fue que comprobase cuántas incidencias en expediciones se notificaban con el primer chequeo y cuántas incidencias en el segundo chequeo.

Sorprendentemente el 98% de las incidencias eran detectadas en el primer chequeo y el 2% en el segundo. Además, haciendo números comprobó que detectar el 2% de incidencias le suponía una pérdida de una media de 20 horas en el transporte.

dolby shipment
Foto por Mike Renlund (Creative Commons)

Lo interesante no era añadir complejidad al sistema, sino al contrario, realizar de forma más eficiente las tareas existentes (el primer chequeo) y evitar el segundo chequeo. Dando un poco más de tiempo para realizar el primer chequeo de las expediciones y solicitando un poco más de colaboración por parte de los operarios que verificaban las expediciones, consiguió ahorrar tanto en incidencias como en tiempo de expedición de material.

Otra sorpresa que se llevó es que al no haber un segundo chequeo, los primeros verificadores tomaban más interés en realizar un chequeo correcto de la mercancía. La tasa de detección de incidencias por parte del personal de primera verificación aumentó hasta un 99,2% en las mejores ocasiones. Sólo ocho se reportaron 8 incidencias por cada 1000 envíos y estas incidencias eran en una gran mayoría problemas frutos del transporte inadecuado, no por temas de origen.

A estos operadores de chequeo de expediciones les incluyó dos marcadores en su zona de trabajo:
  • Un primer marcador indicaba el número de envíos procesados sin incidencias. Cuando se producía una incidencia, el contador empezaba de nuevo desde cero.
  • El segundo marcador indicaba el porcentaje de incidencias de los últimos 60 días. 

Ni que decir tiene que estos dos simples indicadores de la calidad del trabajo que desarrollaban estos operarios, favoreció que tomaran el mayor de los cuidados en los dos indicadores fueran lo mayores posibles.

Cuando los sistemas son muy complejos, lo ideal no es añadir más capas de control y complejidad, sino simplificar los sistemas mediante menos etapas pero que sean mucho más eficientes y rápidas.

Lectura recomendada:



Amazon lanza su nuevo Kindle básico... Ahora táctil



Hasta ahora los que querían un ebook reader básico tenían que ir a morir al Kindle que funciona con un montón de botones por 79€ o irse al Kindle Paperwhite por 129€ (150€ con 3G).

Sin embargo esta misma mañana Amazon muestra el nuevo Kindle básico táctil conservando el precio del anterior de 79€ disponible para preventa y que se enviará el día 2 de Octubre.

Para más información y prereservar puedes hacer click en la siguiente imagen:


Hasta el infinito y más allá

155/365 Infinite Regression (fractal)
Foto por stuartpilbrow (Creative Commons)

Siguiendo con la estela de “Te pagamos por pensar”, un artículo que ha levantado mucha polémica y del que estoy recibiendo bastantes comentarios, tanto positivos como negativos, explicando el pensamiento cortoplacista de algunos gerentes, me gustaría introducir el concepto de las soluciones a corto o a largo plazo.

Algunos administradores tienen desgraciadamente el pensamiento de que las cosas hay que solucionarlas para el hoy pero no para el mañana.

Esto me recuerda cuando en ocasiones veo en las autopistas o autovías en mis viajes algunos coches que seguramente han pinchado una de las ruedas y llevan puesta la rueda de repuesto de emergencia, que teóricamente está limitada a 80 km/h y sin embargo ves que estos coches circulan a 120 km/h o incluso puedes darte cuenta de que la rueda está realmente desgastada del uso, lo que quiere decir que le están dando el mismo uso que si fuera una rueda nueva para uso normal. Desgraciadamente lo más probable es que esa rueda termine por reventar, porque no está diseñada para un uso tan intensivo ni tan prolongado, y además tengan un accidente, dado que esta rueda es mucho más difícil de controlar cuando ha reventado.

Los remiendos son para salir del paso, pero no funcionan a largo plazo. Un fatídico accidente de avión, el Japan Airlines 123, nos recuerda una vez más que los fallos no tienen fácil arreglo y que requieren un planteamiento a largo plazo más que un simple remiendo. En este caso, en un aterrizaje, el Boeing 747 tuvo un incidente en el año 1978 en el que la cola tocó tierra en un aterrizaje. La reparación no se hizo de acuerdo a los estándares de Boeing por lo que la resistencia a la fatiga de los materiales se redujo en un 70%. El resultado fue que el 12 de agosto de 1985 murieron los 15 miembros de la tripulación y 505 de los 509 pasajeros.





Tal vez me he puesto un poco dramático con este ejemplo, y lo más probable es que de tus decisiones no dependan las vidas de 500 personas (o tal vez sí), pero es muy importante pensar en las repercusiones a largo plazo y para ello en las vinculaciones a medio plazo.

Curar el síntoma de una enfermedad no tiene porqué curar la enfermedad en si misma. 

En ocasiones un problema de pago con un cliente se puede solucionar modificando su forma de pago y no solucionando cada problema de pago puntual que tenemos con él. Si sabemos que un cliente nos va a prorrogar el pago continuamente, con los problemas administrativos que esto nos supone, tal vez lo ideal sea modificar la forma de pago de forma que no le demos la oportunidad de prorrogar el pago en adelante.

Si sabemos que un cliente nos reclama siempre los pedidos si el plazo que le damos es de una semana, lo ideal será decirle que el plazo es de semana y media, y cuando nos lo vaya a reclamar ya estará en sus instalaciones.

Ataca a la raiz de los problemas y no te andes por las ramas.

Lecturas relacionadas:


  

lunes, 15 de septiembre de 2014

TL-PB10400: Duplica o hasta quintuplica la batería de tu móvil



TP-Link acaba de lanzar una batería externa, la TP-Link TL-PB10400, con una capacidad de 10400 mAh, lo que permite cargar tu móvil (dependiendo del modelo) entre 2 y 5 veces. Si vas a tener un día de uso intensivo o pasarás algunos días fuera de casa y no estás seguro de si podrás cargar tu móvil o tablet, es un accesorio imprescindible. Además dispone de protecciones contra: cortocircuito, sobrevoltaje, sobrecorriente, sobrecarga, descarga y sobrecalentamiento. Estas son las razones por las que las baterías suelen morir antes, por lo que este accesorio te promete una larga vida. Por si esto fuera poco, también dispone de linterna y unos leds que te indican el nivel de carga que le queda.

Puedes verlo ahora mismo haciendo click en la siguiente imagen:


Te pagamos por pensar

crossroads
Foto por Carsten Tolkmit (Creative Commons)

El trabajo de un buen directivo consiste en tomar decisiones.

Normalmente tomamos las decisiones pensando en las consecuencias inmediatas que tienen, pero no en las decisiones subsecuentes. Cuando trabajas en una gran empresa, es posible que estas decisiones sean tomadas como base por otras personas para tomar a su vez otras decisiones con sus propias consecuencias.

Hasta aquí es posible que todo funcione adecuadamente y que no tengamos ningún problema. Hemos creado un árbol de decisiones que unas dependen de otras y otras de las demás y así podemos llegar a crear una entramado de relaciones entre decisiones y procedimientos que en ocasiones resulta muy difícil de entender.

El problema nos viene cuando detectamos un problema en una de las hojas ya sea una de las hojas finales o una hoja de una rama intermedia. ¿Debemos de cortar todas las ramas que dependen de esa rama errónea? ¿Todas las decisiones a partir de esa decisión que nos ha fallado deben de ser tomadas como erróneas?

Es posible que en ese momento la decisión que tomaste fuese acertada y que hasta un tiempo después no detectes las implicaciones finales de esta decisión.

Como ejemplo de esta situación puede estar el conceder a un cliente unas condiciones especiales para una operación puntual. En este caso es posible que no veamos las implicaciones, pero en un futuro esto puede sentar precedentes para este cliente o incluso para otros que estén por venir. No hay nada peor que el status quo establecido que cuesta mucho deshacer y puede suponer incomodidades futuras en el trato con el cliente.

Think First
Foto por Jason Devaun (Creative Commons)
Es por esto que la principal labor de un directivo consiste en tener una visión a muy largo plazo de las implicaciones que tienen a varios años vista las decisiones que se toman hoy en la empresa. Las decisiones deben de ser firmes y no cambiar cada pocos minutos, ya que eso da una sensación de falta de criterio en las empresas. Si se establecen unos procedimientos tienen que llevarse a cabo, y para evitar esos posibles cambios, tienen que ser unos procedimientos debidamente reflexionados y debemos estar seguros de su aplicación y consecuencias.

Hace algún tiempo hablaba de la teoría del caos aplicada al mundo de la empresa y hoy vuelvo a nombrarla porque es aplicable en este entorno. El aleteo de una mariposa en japón, puede producir un huracán en Estados Unidos. Una pequeña decisión tomada en un despacho puede suponer una rebelión de todos los empleados en unos años.

Toma tu tiempo para pensar en las implicaciones de tus decisiones y nunca las tomes apresuradamente. 

Recuerda que tu trabajo consiste en pensar.

Lectura recomendada:

  

domingo, 14 de septiembre de 2014

jueves, 11 de septiembre de 2014

¿Profesionales de éxito?

Good morning!
Foto por Iain Farrell (Creative Commons)

En muchas ocasiones olvidamos algo tan básico como ser amable con uno mismo y con los demás.

Es imprescindible ser amable con los demás, con todo el mundo que te rodea. Las palabras amables como un “buenos días” o un “hasta luego” pueden abrir multitud de puertas. Aunque se trate de palabras cortas, el eco que crean en el interior de las personas perdura durante mucho tiempo.

No hay nada peor que entrar en el ascensor de la oficina, donde hay sólo dos personas más y decir un “buenos días” con una amplia y sincera sonrisa, que caerá al suelo porque nadie va a responder. Sin embargo, cuando hayamos dicho al día siguiente un “buenos días”, seguro que habrá respuesta.

Una sonrisa es el mejor arma contra la mala educación y seguro que a las personas que sonrías por la mañana, cuando aún llevas tu termo de café y los informes en las manos rumbo a una lucha diaria en el mundo de la empresa, puedes mejorarles el día con un simple gesto como este. Una sonrisa sincera abre muchas puertas y ablanda muchos corazones.

Ser amable contigo mismo no tiene nada que ver con tus destrezas, tu éxito en la empresa o el dinero que pasa por tu mesa cada día o por tu cuenta bancaria. Ser amable contigo mismo significa comprender tus fortalezas y tus flaquezas, reforzar y premiar las primeras sin caer en la obsesión; e intentar evitar las segundas sin caer en la disciplina absurda.

Una amiga me comentaba que estaba demasiado ocupada en su doctorado y tratando de terminar sus estudios como para dedicar tiempo a pasar un solo rato para ir al cine con amigos. De hecho, me comentaba hace tiempo que no tenía tiempo de socializar demasiado y que lo más parecido a esto que hacía era el tiempo que pasaba por las clases en la universidad y el gimnasio pero que andaba tan atareada que no tenía tiempo de establecer relaciones profundas con nadie.

No hablaba con su familia más que una o dos veces al mes, y eso que estaban a miles de kilómetros de distancia y lo habitual es que las comunicaciones fueran más fluidas, ya que se tenían en el Skype mutuamente y podían hablar durante horas mediante videoconferencia sin coste alguno. En realidad en algunas ocasiones alguno de sus hermanos o su madre le llamaban a través del ordenador, pero estaba tan ocupada con sus trabajos que no atendía las llamadas o contestaba indicando que estaba trabajando o reunida y que no podía perder el tiempo.

El hecho es que tiempo después me la encontré un día por la calle y decidimos hacer una parada en nuestros quehaceres diarios para tomar un café tranquilamente y hablar un rato, algo a lo que nunca había dedicado ni un sólo momento anteriormente por lo ocupada que estaba.

Sincerándose conmigo me dijo que había llenado su tiempo con tantas inquietudes profesionales que la parte humana la había obviado. Esta estudiante modelo y ahora profesional de éxito había caído en una profunda depresión de la que se estaba recuperando mediante terapia.

Al terminar su carrera y conseguir un buen puesto en su sector había descubierto que por las tardes al llegar a su lujoso apartamento conseguido a base de un buen crédito concedido por su puesto en la empresa, no tenía nadie a quien ver ni con quien hablar porque había descuidado sus relaciones humanas.

Ser amable contigo mismo es también dedicar tiempo a querer a las personas que te rodean y dejarte querer por ellas, porque al fin y al cabo no somos máquinas programadas sino que la parte de la educación en emociones y valores humanos es un aspecto que no hay que descuidar y como en todo, lo mejor es aprender con la práctica.

Lecturas recomendadas:

     

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Interés sincero vs. obsesión psicópata

Crazy eyes
Foto por Javier Morales (Creative Commons)

Lo normal en una entrevista de trabajo es que aprendamos acerca de la cultura de la empresa, historia o incluso sus competidores, clientes y proveedores. Este es un ejercicio que casi todos hacemos antes de acudir a una entrevista: visitar la web de la empresa, averiguar su estado financiero en las webs de ratings, consultar opiniones en otros sitios y tomar el pulso a las opiniones de los consumidores o clientes acerca de sus productos o servicios, etc.

Estas indagaciones son interesantes, especialmente para que el entrevistador sepa que estamos interesados en el puesto y que conocemos la empresa. Sin embargo, existe un elemento dentro de la empresa sobre el que resultará más difícil encontrar información: tu futuro jefe.

Si tienes la oportunidad, habla con otras personas que trabajen con tu futuro jefe, averigua su historial de trabajos en webs como LinkedIn y busca información sobre él/ella en Facebook o Twitter. Esta información sobre sus gustos y aficiones te permitirá establecer los puntos que tienen en común y empezar con mejor pie. Tal vez hasta conocéis a personas en común que pueden aportarte información sobre su carácter y su forma de trabajar.

Como siempre digo, no se trata de que finjas ser alguien que no eres. Por ejemplo, si sabes que le gusta el fútbol y a ti no te gusta, olvida ese capítulo porque no es un punto en común y si intentas engañarle hablando de un tema que no sabes, siempre será un desastre. Sin embargo, si a los dos os gustan las películas de terror o pertenecéis a algún club o asociación, este es un punto de partida para futuras conversaciones en la máquina de café o en algún coffee break entre reuniones.

No olvides el equilibrio entre la curiosidad y la persecución psicópata. Imagina que alguien te dice “Sé que te gustan los perros porque he visitado tus perfiles sociales y he visto todas tus fotos con tu perrita Buffy”. En este caso tu entrevistador o jefe pensará que tiene delante a un/a psicópata obsesionado con su persona y se sentirá invadido en su intimidad, lo que será peor aún. Lo más probable en este caso es que nunca vuelva a dirigirte la palabra o incluso que ponga este episodio tan peculiar en conocimiento de los reclutadores, al menos eso es lo que yo haría.

Utiliza referencias ocasionales a los datos que encuentres y siempre aludiendo a temas en común. Siempre podrás iniciar y mantener una buena relación con alguien de quien sabes sus gustos y aficiones que no con alguien a quien no conoces de nada. La probabilidad de meter la pata en una conversación se incrementa en este segundo caso.

Aprende sobre tu futura empresa y sobre tu futuro jefe para fomentar las buenas relaciones, pero sin caer en la persecución psicópata.

Lectura recomendada:

   

martes, 9 de septiembre de 2014

Roma no se deshizo en un día

Sleepy vs. Bedtime Bear (265/365)
Foto por JD Hancock (Creative Commons)

No hace mucho he detectado que muchas de las personas de mi entorno más cercano han ido dejando de fumar. En realidad yo nunca he tenido ese problema, tal vez porque nunca en mi vida he probado un cigarrillo y por eso nunca he tenido que dejarlo.

Por lo que he podido comprobar de primera mano, estos cambios de hábitos no obedecen a cambios directamente de un día para otro sin una reflexión previa. 

Primero hemos de pensar qué finalidad tiene el hábito que queremos cambiar, es decir, ¿qué conseguimos fumando? ¿Aporta algo a nuestra vida? ¿qué conseguimos durmiendo una hora más y no levantándonos para ir al gimnasio, salir a correr o trabajar un rato más en casa delante del ordenador? El cambio debe de ser un cambio meditado, sea cual sea el objetivo.

Si te marcas objetivos demasiado ambiciosos y a corto plazo será imposible que los alcances. Por ejemplo, si decides levantarte a las cinco de la mañana en lugar de a las ocho que es la hora en la que normalmente te levantas para trabajar, está claro que tu cuerpo no soportará esas tres horas de sueño que le faltan. Es posible que lo consigas el primer día, pero pasarás tanto sueño durante todo ese día que al día siguiente serás capaz de volver a levantarte a esa hora y seguirás durmiendo.

Las grandes metas a largo plazo y pequeñas metas a corto plazo es lo que realmente funciona. Empieza por quitarte el cigarro de después de comer. Levántate a las siete y media en lugar de a las ocho durante una semana. No vayas al gimnasio a primera hora de la mañana, adecua tu cuerpo a la actividad levantándote media hora antes y yendo al trabajo andando en lugar de coger el coche. Poco a poco irás cambiando hábitos casi sin darte cuenta.

Establece rutinas para cambiar unos hábitos por otros más saludables: contesta tus emails durante la mañana temprano, toma un café en lugar de un cigarrillo después de comer, o mastica un chicle.

Establece un programa de cambios progresivos paso a paso y a largo plazo sin forzar demasiado tu cuerpo y tu mente. Más vale que sea un programa demasiado largo que no un programa demasiado corto y que te lleve otra vez a tu hábito anterior.

Apunta tus sensaciones durante el proceso de cambio y si es necesario ampliar el programa unas semanas más, no tengas problema y no lo asimiles como un fracaso sino como un paso más hacia el éxito y un aprendizaje de lo que no hay que hacer y lo que sí hay que hacer.

Roma no se hizo en un día… ni se deshizo.

Lecturas recomendadas:

  

lunes, 8 de septiembre de 2014

Empaqueta tu tiempo

Boxes
Foto por Achim Hepp (Creative Commons)

La organización del tiempo es algo muy complicado, especialmente en esta sociedad supertecnificada, sin horarios y además que se satura de pequeñas tareas que requieren de multitud de pequeños detalles que siempre salen de un horario reglado como ocurría en otras épocas pasadas.

Hay personas que organizan su tiempo mediante agendas y otras personas que prefieren utilizar para organizar su tiempo las listas de tareas.

Existe una forma de que estos dos métodos de trabajo se unifiquen: las cajas de tiempo.

Utilizamos un sistema por el que dividimos nuestra agenda en segmentos de 15, 30 o 60 minutos. En mi caso yo utilizo los segmentos de 30 minutos porque me permiten disponer de algo de tiempo para imprevistos que pueden surgir al desempeñar una tarea.

Al principio de la semana dedico un tiempo a revisar las cosas que tengo que hacer durante esa semana. Veo los proyectos por entregar, las reuniones con clientes, etc.

Una vez que he elaborado esa lista de tareas que tengo que hacer, las encajo en la agenda mediante fechas y horarios límite, asignándoles un tiempo para hacerse, adecuado a una previsión no demasiado optimista. Si una tarea considero que va a tomarme 3 horas, por ejemplo ir a visitar a un cliente, reunirme con él y volver a la oficina, siempre planeo que va a durar tres horas y media por si acaso surgen imprevistos como que el cliente llegue tarde o que hayan problemas de tráfico.

En las primeras horas de la mañana, de seis a ocho de la mañana en mi caso, organizo las tareas rutinarias como por ejemplo preparar presupuestos, contestar dudas de los clientes o escribir. Estas horas de la mañana temprano me permiten tener una mente más despejada y dedicarme a lo realmente importante durante ese rato sin interrupciones.

Al final de la semana, normalmente los viernes por la tarde, hago una revisión del tiempo que he dedicado a cada tarea y qué ha hecho que no se hayan cumplido los objetivos: tráfico, retrasos, etc. Si se trata de elementos externos a mi propia gestión, ya se que para la próxima ocasión debo de reservar más tiempo a estas tareas o replantearme su realización si ocupan demasiado y su rendimiento es bajo.

Organizar el tiempo en “cajas” de 30 minutos es una forma de asignarles una cantidad de nuestro tiempo fácilmente medible y a la vez de ir realizando esas “tareas” que hemos metido en cajas de diferentes tamaños.

Lectura recomendada:


domingo, 7 de septiembre de 2014

No contrates personas, contrata potencialidades

Power on/off
Foto por Frédéric Bisson (Creative Commons)

En la vida en general, la visión a corto plazo o estar anclado en el pasado puede limitar tu crecimiento. Igual ocurre en el mundo empresarial a la hora de contratar personas.

En ocasiones nos ceñimos simplemente a lo que dice un currículum, que es una visión del pasado, de lo que ha hecho anteriormente, pero no vas a contratar a una persona por lo que ha hecho sino realmente por lo que va a hacer por ti y por tu empresa en un futuro. Lo que necesitas son personas con potencial de crecimiento y no con un crecimiento desarrollado y anquilosado que ya no va a más. Para qué te interesa una persona que haya sido el mejor vendedor del mundo cuando ya ha perdido todo su impulso y está cansado de ese trabajo o cuando lleva muchos años sin trabajar y ha perdido el contacto con la realidad.

Laura Baumann
Foto por Laura Baumann (Creative Commons)
Busca potencialidades como por ejemplo la curiosidad, el gusto por los desafíos, la apertura a nuevas ideas, etc. Las personas hambrientas de conocimientos siempre están en continuo reciclaje ya sea a través de cursos o simplemente desarrollando la costumbre tan olvidada de la lectura, aunque sea en la Wikipedia. Tengo un amigo que tiene una sana costumbre de leer todos los días la portada de la Wikipedia igual que si se tratara de un diario al uso y tengo que reconocer que es una de las personas más capaces que conozco. Los desafíos de todo tipo, ya sean culturales o incluso deportivos ayudan al desarrollo de la persona y crean una cultura de desarrollo y de triunfo a través del trabajo que resulta muy interesante en el trabajo. Una persona que se cree en posesión de la verdad absoluta y no está abierta a nuevos conceptos e ideas, concepciones del mundo al fin y al cabo, termina por no ser capaz de desarrollar nuevas ideas porque su esquema es limitado.


Estos son los verdaderos potenciales que necesitas para las personas en tu empresa, especialmente si se trata de puestos de responsabilidad o que sea necesario que trabajen intensamente para crear nuevas ideas, conceptos, métodos de trabajo, servicios o productos.

Conocer sus fracasos laborales pasados y conocer cómo se enfrentaron a ellos es interesante porque las lecciones más importantes provienen de los fracasos. Durante la entrevista de trabajo anímales a hablar de ellos. Una actitud negativa ante estos hechos del pasado puede suponer que no se han aprendido lecciones de ellos. Culpar a los demás o al entorno de estos fracasos, sin hablar de qué se podría haber hecho para cambiar estos problemas, es signo de inmadurez. Sin embargo, hablar con completa sinceridad sobre ellos y aceptar en qué se equivocó y cómo podría haberlo hecho de otra manera es una forma positiva de enfrentarse a ellos y demuestra que se han extraído nuevos conocimientos de estas experiencias.

Las motivaciones para aprender nuevas cosas y ser capaces de adaptarse a las circunstancias del ambiente es lo que al fin y al cabo hace que el Homo Sapiens Sapiens sea el animal que es hoy en día.

Lecturas recomendadas:


   

sábado, 6 de septiembre de 2014

Lo más leído esta semana en mi blog (1-7 Septiembre 2014)

Aquí va un listado con lo más leído en mi blog en la semana del 1 al 7 de Septiembre 2014:

Defiende tu espacio

Broken Blackberry
Foto por Matthew Hurst (Creative Commons)
Mantener unos estándares de trabajo y una organización durante toda la jornada laboral, permite un aumento en la concentración y la motivación. Cuando sabes que vas a disponer de 60 minutos ininterrumpidos para contestar a tus emails y, sobre todo, que nadie va a interrumpirte durante ese tiempo para que puedas hacer ese trabajo; lo harás seguro de mejor manera y más concentrado en ello.

Grayson: hiding inside box
Foto por Oleg Shpyrko (Creative Commons)
Personalmente mi método de trabajo consiste en levantarme lo más temprano posible, normalmente entre las cinco y media y seis de la mañana y dedicar estas horas más productivas del día a resolver asuntos pendientes de días anteriores que requieren de un mayor grado de concentración o a escribir estos artículos. Es una forma de evitar las interrupciones: realizar las tareas que requieren concentración especial fuera del horario de trabajo del resto del mundo, que sigue durmiendo y no me interrumpirá. Además, subjetivamente hay periodos de trabajo en los que cada uno se siente más concentrado: he conocido a gente que prefiere trabajar por las mañanas porque se siente más lleno de energía (como es mi caso) y a gente que prefiere trabajar por las noches porque es cuando está más relajado y libre del resto de tareas del día.

Es entendible que tus colaboradores también quieran trabajar de esta manera. Para ello es importante que elimines sus pequeños obstáculos hacía el objetivo de realizar el trabajo diario. Algunos trabajos necesitan de un tiempo sin correo electrónico o con días completos en los que no se reunirán con nadie. Deja que troceen sus labores en espacios más pequeños como “contestar email”, “contestar llamadas”, “reuniones”, etc. Resolver estos trabajos más pequeños y ver estos objetivos completos en menos tiempo, aumenta la satisfacción por los trabajos bien hechos.

Es muy importante que estos horarios de trabajo sean conocidos por el resto de colaboradores y los clientes. Si un colaborador va a dejar su móvil apagado durante un par de horas su contestador automático debe indicar que en este momento no está disponible y dar otra alternativa de contacto como el email y sobre todo que realmente durante este tiempo el móvil esté apagado o en modo avión. No hay nada peor que intentar realizar una tarea que requiere concentración o estar en una reunión con un cliente y tener al lado un móvil en modo silencio vibrando.

Recuerda que el espacio vital es muy necesario, especialmente en tareas que necesiten de una gran concentración y sobre todo en este mundo modernizado donde estamos rodeados de multitud de posibilidades de interrupción como email, teléfono, etc.

Lecturas recomendadas:


 

miércoles, 3 de septiembre de 2014

El mundo quiere que seas tonto

Tonto National Forest
Foto por April Welch (Creative Commons)
Si hacemos un estudio detenido de ciertos programas de televisión, viajes organizados y películas que proyectan en los cines llegaremos a una terrible conclusión: El mundo quiere que seas tonto/a.

¿Porqué el mundo quiere que tú seas tonto? Es muy sencillo. Las personas con un nivel de conocimientos bajo son más manejables, no prestan atención a las comisiones bancarias, no miran las tasas de interés de las tarjetas de crédito, aceptan sueldos bajos y al no tener un criterio propio suelen sen fáciles de convencer.

Olvida la telebasura y los reality shows que idiotizan a las personas y las convierten en borregos sin criterios propios en favor de un supuesta supuesta conciencia colectiva.

Valórate a ti mismo. Eres capaz de aprender lo mismo o más que otros.


No estoy hablando de la universidad y los conocimientos reglados, que están bien como una forma de obtener un papelito que dice que supuestamente has adquirido conocimientos suficientes para aprobar unos exámenes, sino de una cultura real, adquirida a base de obtener tus propias informaciones de fuentes que para ti son fiables y te ha costado conseguir. 

bored of education
Foto por velkr0 (Creative Commons)
En España hemos sufrido, seguimos sufriendo y me temo que seguiremos sufriendo algo que llamamos “titulitis”, una forma de vida basada en adquirir cuantos más títulos sean posibles, sin importar el recorrido profesional que queremos realizar.

Un amigo me decía que le había surgido una oportunidad de trabajo fuera de sus estudios pero le podría aportarle conocimientos en una nueva área. Sin embargo, prefirió seguir viviendo de sus padres para conseguir un nuevo master que le costaba (a sus padres) 10000€ y así tener su tercer master.

Una vez que tenemos tantos títulos lo único que deseamos es mostrarlos, por lo que los incluimos en todos nuestros curriculum.

Resultado: Nos presentamos a un trabajo de no muy alta cualificación con un currículum con dos carreras y tres máster. Como es normal, estamos sobrecualificados para el puesto, por lo que somos eliminados en la primera tanda de descarte, y se que es cierto porque he participado en equipos de selección de personal y estos candidatos eran los primeros en caer al considerar que posiblemente podrían conseguir otro empleo mejor y se podrían marchar de la empresa a la menor oportunidad. El resultado era exactamente que nunca llamaban a mi amigo para una entrevista de trabajo.

Es muy importante adecuar los curriculum al puesto que queremos obtener.

Que tengas un título universitario (o varios) no significa que seas una persona inteligente, sólo que eres un poco trabajador y que tienes la paciencia para absorber los conocimientos que te dan los profesores, y no cuestionarlos en ningún momento, por supuesto.

Aprende por ti mismo leyendo artículos en internet de fuentes fiables como revistas económicas, independientemente de que hagas una carrera universitaria o no. Consigue libros sobre economía y finanzas y léelos detenidamente. Es necesario tener un título de algún tipo, especialmente si quieres acceder a un puesto ejecutivo, pero no hagas de ello tu forma de vida.

Lecturas recomendadas:



  

martes, 2 de septiembre de 2014

Mantén tus ojos en el campo de batalla

101014-A-9318A-008
Foto por Isafmedia (Creative Commons)

Cuanto más alta está tu oficina en el edificio de la empresa, es más difícil saber qué es lo que está ocurriendo en el suelo, en la realidad, en el campo de batalla. Llega un momento en el que los ejecutivos de las plantas superiores con sus toallas mullidas, sus perfumes y sus cafés y snacks servidos durante todo el día en sus espaciosas oficinas, pierden contacto con la realidad de la calle.

No podemos perder nunca ese toque de realidad porque en caso contrario es posible que perdamos una visión del mundo real.

Los lugares comunes como la cafetería de la oficina, el restaurante del edificio o incluso el club deportivo, son zonas neutras donde poder captar nuevos feedback sobre el funcionamiento de la organización.

Matthew Woll of the Photo Engravers Union, AFL, in center, talking to Mr. Pearl, publicity director for the AFL, and a newspaper reporter after a five-hour conference with the CIO at the Hotel Biltmore, March 10, 1939
Foto por Kheel Center
(Creative Commons)
Aprende sobre el funcionamiento de tu organización. Existen métodos de hacer las cosas que se anquilosan durante años y que a lo mejor pueden ser mejorables, o al contrario, es posible que un método de hacer algo que utilizan pocas personas, pueda ser escalable a toda la empresa con resultados sorprendentemente positivos. Toma notas sobre cómo se hacen las cosas y si es el método adecuado o puede ser mejorado de alguna manera.

Hay que hablar con todo el mundo: empleados, proveedores y clientes, y asegurarse de qué es lo que quieren de nosotros como organización. Asegúrate de que no sólo tú sino también tus jefes de equipo hacen lo mismo, presentándote informes periódicamente de sus averiguaciones. Si lo que tú captas en la calle no es lo mismo que captan tus mandos intermedios, es posible que alguien no esté haciendo bien su trabajo.

Asegúrate de que la empresa está a la altura, de que responde como el cliente, proveedor o empleado tiene sus necesidades cubiertas. Asegúrate de que respondes a las necesidades de los clientes tanto de calidad como de precio y servicio. Los proveedores tienen que entender que son parte integrante de la empresa y que todo lo que hacemos repercute en su beneficio ya que les permitirá vendernos más. Los empleados deben de estar contentos con su trabajo y no tener necesidades o incomodidades que puedan hacer que en un futuro den un salto hacia otra empresa.

Como hemos hablado anteriormente, en el mundo de los negocios la fidelidad no es la tónica general, y es posible que el que consideras tu cliente, empleado o proveedor, se marche a la competencia si satisface algunas necesidades que tú no cubres.

Lecturas recomendadas:


  

lunes, 1 de septiembre de 2014

Crear algo nuevo es posible

Go on creating
Foto por Jon Nicholls (Creative Commons)

Empecemos planteando que las ideas no caen del cielo sino que hay que trabajarlas. Igual que en un artículo anterior decíamos que hay que fijarse pequeños objetivos realmente alcanzables, las grandes ideas empiezan con pequeños pasos.

Lo principal es entender que para llegar a nuestra idea final D, habremos de empezar con una idea A que tal vez tengo poco que ver con B. C tendrá menos aún que ver con A y finalmente D no se parecerá en nada de nada.

Lo natural es que intentemos que la idea A sea parecida a la B, la C sea muy parecida a la B y finalmente la D se parezca a la C. Pues bien, ese es el esquema erróneo.

Debajo de la superficie de ideas inconexas hay unos nexos de unión que en ocasiones van al subconsciente de las personas que están participando en la tormenta de ideas.

Empezaremos haciendo una tormenta de ideas por escrito o una serie de consultas previas a la reunión mediante correo electrónico. Estas ideas deben de ponerse en común de forma anónima. De forma natural el ser humano tiende a reprimir sus opiniones a favor de una conciencia de grupo. Es por esto que lo primero es realizar una puesta en común sin interferencias sociales que coarten las opiniones personales.

El nexo entre A y B vendrá por si sólo y será en base a analogías, conscientes o inconscientes. Como escriben los psicólogos, los seres humanos basan su comportamiento presente y futuro en sus experiencias pasadas. El nexo entre A y B pasará por un repaso inconsciente a nuestras experiencias que son personales y subjetivas. El nexo entre A y B es personal y particular.

Las analogías son una forma de predecir el futuro. Nos convertimos en futurólogos en base a nuestras experiencias. Esta forma de pensamiento nos permite tener un esquema de creencias respecto a lo que será el futuro. Así lo que intentamos el evitar la desazón de la continua incertidumbre.

imagination
Foto por neeel (Creative Commons)

Nuestras experiencias pasadas se descomponen inconscientemente en pequeños segmentos de información que son procesados individualmente y luego son utilizados para hacer predicciones sobre el futuro e incluso intentar explicar el presente.

Partiendo de las ideas iniciales personales y completamente subjetivas, irán surgiendo ideas que deben de ser libres, no filtradas. Los participantes deben de tener completa libertad para hablar de lo que deseen y expresar sus ideas por disparatadas que parezcan. No censuremos porque en ese caso volveremos a establecer un camino por el que andar.

No sembremos opiniones en la mente de los participantes. El pensamiento debe de ser libre y por lo tanto si damos un punto de inicio generaremos esquemas en los que los participantes quieren congraciarse con usted, más aún si su sueldo depende de ti. y darán opiniones similares o soluciones acordes con esas premisas que les hemos dado.

Usemos la energía de las analogías que hemos comentado anteriormente como por ejemplo utilizar una imagen en un proyector y pedir a los colaboradores que comenten las ideas que les vengan a la mente de forma natural y sin censuras. 

No premiemos las mejores ideas. Todas las ideas son buenas, por lo que no hay que utilizar expresiones como “muy bien” o “así se hace” o “vamos por el buen camino” mientras que están interviniendo. Deben de hablar de forma libre y sin que nosotros vayamos marcando el camino.

Al final de todo este proceso podemos coger todas las ideas que se han añadido por parte de todos los participantes y utilizarlas para crear algo nuevo y que seguro que será diferente.

Lecturas recomendadas:

      

Entradas populares