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lunes, 30 de junio de 2014

Be brave...

“Be brave. Even if you’re not, pretend to be. No one can tell the difference. Don’t allow the phone to interrupt important moments. It’s there for your convenience, not the callers. Don’t be afraid to go out on a limb. That’s where the fruit is. Don’t burn bridges. You’ll be surprised how many times you have to cross the same river. Don’t forget, a person’s greatest emotional need is to feel appreciated. Don’t major in minor things. Don’t say you don’t have enough time. You have exactly the same number of hours per day that were given to Pasteur, Michaelangelo, Mother Teresa, Helen Keller, Leonardo Da Vinci, Thomas Jefferson, and Albert Einstein. Don’t spread yourself too thin. Learn to say no politely and quickly. Don’t use time or words carelessly. Neither can be retrieved. Don’t waste time grieving over past mistakes Learn from them and move on. Every person needs to have their moment in the sun, when they raise their arms in victory, knowing that on this day, at his hour, they were at their very best. Get your priorities straight. No one ever said on his death bed, ‘Gee, if I’d only spent more time at the office’. Give people a second chance, but not a third. Judge your success by the degree that you’re enjoying peace, health and love. Learn to listen. Opportunity sometimes knocks very softly. Leave everything a little better than you found it. Live your life as an exclamation, not an explanation. Loosen up. Relax. Except for rare life and death matters, nothing is as important as it first seems. Never cut what can be untied. Never overestimate your power to change others. Never underestimate your power to change yourself. Remember that overnight success usually takes about fifteen years. Remember that winners do what losers don’t want to do. Seek opportunity, not security. A boat in harbor is safe, but in time its bottom will rot out. Spend less time worrying who’s right, more time deciding what’s right. Stop blaming others. Take responsibility for every area of your life. Success is getting what you want. Happiness is liking what you get. The importance of winning is not what we get from it, but what we become because of it. When facing a difficult task, act as though it’s impossible to fail.”
— Jackson Brown Jr.

Gestión más eficiente del email



Hoy quiero hablar acerca de un sistema nuevo que utilizo frecuentemente para gestionar de forma más eficiente mis emails.

Se trata de Boomerang for Gmail.

Este sistema permite realizar muchas gestiones interesantes para todos aquellos que escribimos cientos de emails cada semana. Todos nos hemos preguntado si un email que enviamos ha sido leído, si nos han respondido o si han hecho click en su contenido, y también nos gustaría que en caso de que algún email no haya sido gestionado debidamente, se nos avisara, verdad?

Pues aquí viene Boomerang for Gmail en nuestro rescate.

Enviar un email más tarde
Con Boomerang puedes escribir un email ahora y programarlo para que se envíe en el momento adecuado. Sólo hay que escribir el email como siempre lo hacemos y pulsar el botón "Send Later", seleccionamos la fecha y hora de envío y hecho! Esta función la utilizo personalmente porque algunos sábados y domingos trabajo en algunos asuntos que requieren un poco más de tiempo y que quiero tener preparados para el lunes por la mañana. Entonces los programo para que se envíen automáticamente el lunes a primera hora y así no molesto a mis clientes por email escribiéndoles un sábado o domingo.

Recordar si no nos contestan
Hay veces en las que queremos estar seguros de que nos contestan a un email y con los montones de emails que enviamos y recibimos cada día no podemos seguirlos todos o llenar la mesa con Post-It. Podemos decirle que nos recuerde en un par de días si no hay respuesta. Utilizo este sistema para obtener recordatorios de todos los asuntos importantes de los que no he recibido respuesta para volver a dar el follón.

Saber si han hecho click
A veces enviamos una información a los clientes y hay que saber si la han visto (un link). Este sistema te avisa en el tiempo estipulado, si el destinatario no ha abierto el enlace indicado, o podemos decirle que nos avise si el email no ha sido abierto.

Además si haces click en este enlace para darte de alta consigues ventajas adicionales: http://www.boomeranggmail.com

jueves, 26 de junio de 2014

No pienses en cómo vender

Snake charmer on the way to Delhi

La verdadera venta consiste no en pensar en cómo vender al cliente. El error está en pensar en vender lo que a nosotros nos interesa vender, o incluso lo que nosotros compraríamos. Así lo que podemos conseguir, insistiendo mucho, es una venta puntual, pero cuando el cliente vea que le hemos vendido algo  que realmente no le interesa, se arrepentirá y eso llevará a la certeza de que le hemos engañado.

La clave de la venta no está en la venta en si misma, sino en escuchar al cliente. Se trata de obrar en consecuencia con la naturaleza: ¿Cuantas orejas tiene el ser humano? ¿Cuántos ojos? Un par de cada. Sin embargo estamos dotados solamente de una boca, por lo tanto hay que escuchar y mirar el doble de lo que se habla. Lo interesante es observar al cliente y detectar sus necesidades mediante el lenguaje verbal (lo que nos dice) y el no verbal (cómo se mueve). Algunos de vosotros en este punto me diréis que no veis a vuestros clientes muy a menudo o que las ventas las hacéis por teléfono. En este caso también disponemos de algo muy importante para detectar las tendencias de necesidad del cliente: el tono de voz. Un todo de voz más severo indicará algo que realmente el cliente quiere remarcar, mientras que un tono más apagado indicará todo lo contrario.

Recomiendo un libro que me descubrió todo un nuevo mundo de comunicación y del que creo que ya he hablado anteriormente “La comunicación no verbal” de Flora Davis. Hay que observar cómo se mueve el cliente, en qué posición coloca las manos, las piernas, a dónde mira, etc. ¿Sigue el mismo ritmo que nosotros? Entonces quiere decir que vamos por buen camino. Sin embargo, si observamos que empieza a mirar para otro lado o que utiliza sus brazos o piernas como una barrera natural hacia nosotros, o que su tronco gira para no estar en paralelo con nosotros… vamos por mal camino o lo que le decimos no le interesa.

Una vez que hayamos detectado lo que el cliente necesita y le hayamos ganado explicándole los beneficios para solucionar su problema de nuestro producto o servicio, la venta llegará sola, y no será una venta por nuestra parte, sino una compra por voluntad del cliente. La venta será una reacción natural del cliente a todo lo que le has ofrecido, que debe de ser algo que necesite.

Al contrario, si nos centramos en querer venderle a quien tenemos delante lo que a nosotros nos interese: el producto cuya comisión nos resulta más beneficiosa, o el producto que nuestro jefe nos ha dicho que promocionemos, es posible que consigamos la primera venta, pero cuando el cliente vea que le hemos vendido un producto o servicio que realmente no necesita, entonces no querrá saber nada de nosotros y posiblemente hasta nos evite. Se trata de lo que se llaman “vendedores-encantadores de serpientes” que hipnotizan a los clientes olvidando sus necesidades para llevarles donde ellos quieren. En una ocasión una compañera del gimnasio me contó que conocía a este tipo de vendedores, que en cierto centro comercial muy conocido en España, son capaces de venderte lo que sea y luego cuando llegar a casa te arrepientes. 

En la película “Crimen Ferpecto” se le vende a una señora un producto que realmente no necesita (http://www.youtube.com/watch?v=zj8aEoED1f8).



El resultado de esa venta “maravillosa”: en otra escena de la película la mujer avergonzada devuelve el producto a escondidas justificando su compra en que el vendedor le presionó demasiado.

A nadie le gusta que le vendan, sin embargo a todo el mundo le gusta comprar. No te centres en lo que vas a vender sino en porqué te lo van a comprar.

No pienses en cómo vender sino en porqué lo comprarías.


miércoles, 25 de junio de 2014

Las ideas cambian

1970′s inventions that changed our way of life


Cuando nos planeamos una idea en un determinado contexto, no podemos extrapolarla a otros contextos diferentes de la misma manera.

WiFi in Fontana Hotel - cool geeky stuffSi por ejemplo nos planteamos el abrir un restaurante en el año 2014, no podemos hacerlo de la misma manera que se planteaban abrir un restaurante en el año 1500, empezando porque el nombre no existiría de esa manera y serían llamados tabernas o de otra forma. No hablo únicamente de las tecnologías actuales con respecto a las de tiempos anteriores, sino el planteamiento mismo del negocio. El tiempo en el que vivimos nos define. En la actualidad aún hay algunos hoteles que no disponen de acceso a internet por wifi o que lo ofrecen a precios abusivos. En una ocasión me quisieron cobrar por un día de acceso a Internet en un hotel de cinco estrellas, 30€, y los tuve que pagar porque no había otra posibilidad. Estoy hablando de algo que me ocurrió hace unos cuantos años ya. En la actualidad, hay muchos más hoteles con acceso a internet a alta velocidad y poco a poco el mercado se encargará de ir terminando con los que no tienen acceso a internet. Es lo mismo que ocurría con el aire acondicionado: antiguamente casi ningún local tenía aire acondicionado. Se produjo entonces una migración de los clientes hacia locales más “frescos” y con menos calor, por lo que los locales que no se adaptaron a este servicio, necesario en algunos climas, se dieron cuenta de que o se adaptaban o tendrían que cerrar.

Ice Hotel Suit @ JukkasjärviAdemás de las variables temporales, también hay que tener en cuenta las variables geográficas. Si vamos a abrir un restaurante en el sur de España habrá que contar con el calor y buen tiempo y podemos utilizarlo como incentivo mediante la implantación de terrazas para fomentar el consumo de alimentos y bebidas al aire libre. Sin embargo, si vamos a abrir un restaurante en Noruega, por mucho que queramos que la gente se siente al sol a tomar una cerveza fresquita, está claro que el consumo en estas circunstancias será muy reducido. Hablamos de restricciones que rozan lo fisiológico y el bienestar físico de nuestros clientes es algo que tenemos que cuidar. También podemos hablar de ciertos costes de mantenimiento: ¿a alguien se le ocurre abrir un hotel de hielo, literalmente, en Sevilla? Los costes de mantenimiento de la infraestructura serían tan altos que finalmente tendríamos que cerrar. Sin embargo en Suecia, cerca de Jukkasjärvi, se encuentra un hotel con estas características que funciona muy bien.

NFL on Fox TV Cameramen -- End Zone at FedEx Field Sunday November 6, 2011
Las variables culturales pueden jugar muy en nuestra contra. Si utilizamos alimentos como el cerdo o el alcohol en nuestro restaurante y pretendemos abrir uno en Marruecos, por poner un ejemplo cercano, está claro que habremos de adaptar nuestros productos al mercado local, suprimiendo el cerdo y el alcohol, así como adaptando las carnes a los rituales de sacrificio Halal. No hay nada peor que ofender a alguien en sus creencias, más aún si se trata de creencias religiosas. Respeto ante todo. Si no respetamos, sencillamente estaremos dando cabezazos contra una pared y el mercado se encargará de hacernos morir porque los clientes no van a querer venir a nuestro local, y sin clientes no hay negocio. Intenta abrir un bar de deportes en España donde no se ponga nunca fútbol y sabrás de lo que estoy hablando.

Por lo tanto, es fundamental contar con un apoyo sobre el terreno, la cámara de comercio local de la zona donde nos vayamos a asentar puede ayudarnos a descubrir qué es lo que hay que adaptar de nuestro producto o servicio para “encajar” en nuestro lugar geográfico, cultural y temporal.

Existen contadas excepciones en las que esto no se ha producido y sin embargo el negocio ha resultado un éxito. Por ejemplo Henry Ford decía que si les hubiera preguntado a sus clientes qué es lo que querían de un medio de transporte, la mayoría habría dicho que querían caballos más rápidos. Otro caso a destacar es el de Steve Jobs y su primer iPhone… Literalmente eliminó un rasgo distintivo de los teléfonos móviles: los botones.

Hay que tener una posición muy afianzada en el mercado y estar muy seguro de lo que estamos haciendo para irrumpir con un producto nuevo, pero lo más importante es tener bien claro que no podemos influir en tres características que son el lugar físico, el tiempo en el que vivimos y el entorno cultural en el que nos movemos.

Las ideas cambian en el tiempo y el espacio, y si no cambian… desaparecen.

lunes, 23 de junio de 2014

¿Dónde está mi dinero?


Money!


La semana pasada estaba en Málaga, España visitando a unos clientes y amigos cuando en la tarde del jueves acabé tomando un café con uno de ellos y un par de sus comerciales. El caso es que la conversación fue avanzando a lo largo de la inacabable conversación, enlazando un tema tras otro. 

Empezamos hablando acerca de los problemas de gestión que teníamos cada uno con nuestra parte del trabajo: mi amigo como jefe de compras, sus comerciales como vendedores de calle y yo como intermediario entre todos ellos y la fábrica.

Finalmente y sin saber muy bien cómo, acabamos hablando acerca de las inversiones en productos financieros.

En este punto, uno de los comerciales nos habló de lo que le había ocurrido a su padre que había cogido sus ahorros de toda la vida y los había invertido a tipo variable en un fondo de inversión (más información sobre fondos de inversión en Expansión) siguiendo los consejos de su director de sucursal bancaria. Según este buen amigo me comentaba, al final de la inversión y cuando su padre había decidido jubilarse, la mitad del dinero que su padre había “metido en su banco” se había esfumado.

En una acalorada conversación con el director del banco, su padre le gritaba al Sr. Director: “¿Dónde está mi dinero?”

Este buen hombre aseguraba que un par de días después de hacer su ingreso, pidió un extracto de su banco para comprobar que el dinero estaba en su poder y el dinero estaba allí (o eso parecía), incluso el dinero que aparecía era un poco más del que él había invertido, por lo que creyó que todo seguiría así y subiría más y más.

Esto me ha llevado a escribir este artículo con el que, dentro de mi limitada cultura económico-financiera, pretendo explicar a mi amigo y a su padre dónde se fue su dinero, y si realmente se lo quedó el banco o no.

Querido amigo padre y querido amigo hijo: el dinero que depositó en el banco se esfumó en el mismo momento en el que firmó la autorización y el banco procesó su orden. Si, lo que lees es cierto, el dinero dejó de existir como tal y con él “compró” unas participaciones o títulos dejando al banco la potestad de trabajar con esas participaciones invirtiendo su valor en otros fondos o en acciones o lo que quiera que sea (hay muchos tipos).

El dinero que veía en la cuenta reflejado era la valoración en el momento de la consulta de estos títulos que realmente eran lo que tenía en su poder.

Voy a poner un ejemplo práctico: digamos que quieres invertir 2000€ y que el kilo de alubias está a 1€, en ese momento. Cuando firmas acabas de comprar 2000 kilos de alubias, que se valoran en 2000€ en este momento, pero el precio de las alubias puede subir y bajar.

Si por ejemplo, cuando vayas a retirar tu dinero, el valor del kilo de alubias es de 0,50€, no te van a dar 2000€, ni 2500€, sino que te darán 1000€ que es el valor que tienen las alubias que tienes en tu poder.

Existen diferentes tipos de inversiones, según tu grado de riesgo y, en ocasiones, lo suicida que quieras ser. Es cierto que los productos con un mayor riesgo ofrecen por lo general una mayor revalorización o pérdida (esta gran posibilidad de variación se llama volatilidad), pero también existen productos financieros con una menor rentabilidad y que siempre subirán, los denominados a “tipo fijo”.

No hay que confundir los productos “variables” ni los “fijos” con los “garantizados”. En los productos garantizados lo general es que se trate de productos que aseguran un rendimiento mínimo y/o máximo (variable según el producto de que se trate) a una fecha de vencimiento. Por ejemplo, si el padre de mi amigo hubiera invertido los 2000€ en un producto garantizado a los cinco años con un rendimiento de un 5%, se habría asegurado que a los cinco años tendría un 5% más de dinero como mínimo. Si lo hubiera sacado antes, posiblemente su entidad financiera lo hubiese penalizado por retirar antes el dinero con un tipo menor, o incluso negativo. Si a los cinco años la valoración de sus títulos hubiera sido menor que al principio, al padre de mi amigo, de todos modos le habrían pagado un 5% más que es lo garantizado.

En ocasiones los fondos (y más aún los garantizados) se referencian a un índice bursátil como el IBEX o el NASDAQ. Por ejemplo nos pueden decir que nos van a dar un 1% menos de lo que se haya revalorizado el IBEX. Si el IBEX ha subido un 10% nos darán un 9%, pero si ha bajado un 10% nos darán un -11% a no ser que el contrato diga lo contrario.

Es muy importante leer detenidamente todos los términos de las inversiones financieras. Un amigo que trabajaba en uno de los grandes bancos españoles me decía que “omitir información no es mentir”, por lo tanto, hemos de ser nosotros los que nos estudiemos bien todo lo que firmamos porque realmente el hecho de que no hayamos leído un contrato no nos exime de nuestro deber de cumplirlo. De hecho, si lo hemos firmado es porque se supone que lo hemos leído.

En una ocasión hice una prueba con un amigo que confiaba demasiado en mi. Me contaba en muchas ocasiones que le gustaría invertir su dinero junto a mi y decidí gastarle una pequeña broma para explicarle lo complejo del asunto:

Redacté un documento en mi ordenador y se lo presenté al día siguiente mientras tomábamos café juntos. Le dije que invertiríamos a medias, 500€ cada uno para hacer una prueba y según la evolución del mercado seguiríamos invirtiendo más adelante.

Mi amigo firmó sin siquiera leer el contrato. 

Cuando ya me lo había firmado, le pedí que leyera lo que había firmado. Mi amigo estalló en carcajadas ante lo que iba leyendo: se comprometía a limpiar mi casa todos los días de la semana a cambio de un plato de comida y me nombraba propietario de su alma, de la que podía disponer a libre disposición.

Ni que decir tiene que rompió el contrato recién firmado entre estruendosas carcajadas.

Conclusión: lee todo lo que firmes con detenimiento y pide asesoramiento financiero externo (no del mismo banco) si tienes alguna duda. Lee todo lo que puedas sobre inversiones y economía.

Lectura recomendada: Todo lo que tu banco debería contarte antes de invertir

viernes, 20 de junio de 2014

Resume en una frase



¿Tienes que dar una ponencia? Supongamos que sigues el esquema estándar y empiezas a soltar una serie de datos y gráficos para tratar el tema. 

Conforme va pasando el tiempo tu público va perdiendo poco a poco el interés por lo que dices. Esto es algo comprobable fácilmente: al principio de una conferencia todo el mundo esta atento pero a partir de un cierto momento empiezan a desconectar de lo que dices y más tarde pasan a pensar en sus cosas y olvidarse de lo que estas hablándoles a ellos. 

Esta pérdida de atención es una curva. La curva de la atención va descendiendo hasta casi desaparecer. En algunos momentos puede desaparecer por completo y lo único que podemos hacer es jugar con ella mediante chistes y comentarios más o menos ingeniosos para conseguir un poco de atención. En estas circunstancias no solo influye lo que nosotros hagamos, sino que también influirá el mundo personal de nuestros oyentes: si han dormido bien, si han comido demasiado, han discutido con sus parejas, etc. 

Es inevitable que haya personas entre nuestros oyentes que pierdan la atención pero existe una manera de hacer llegar nuestro mensaje de una forma un poco más eficaz: resume al principio.

Resulta extraño querer resumir al principio de una charla todo lo que vamos a decir durante una media hora más o menos (es la duración máxima que me impongo a mi mismo). Si al principio de nuestra ponencia, durante los tres o cuatro primeros minutos les decimos todo lo que van a escuchar más adelante, ¿cuál será la razón para quedarse el resto del discurso? Muchos de vosotros os temeréis en este punto una espantada general de la audiencia y que nos dejen a solas. 



La clave es resumir pero dejar algunas cosas en el aire que iremos desgranando durante nuestro discurso posterior.

Por ejemplo podemos decir al principio de nuestro discurso: “Durante los próximos 30 minutos les hablaremos acerca de la evolución del mercado inmobiliario durante la crisis económica y las oportunidades de negocio que existen en estos momentos.” Casi podemos ir más allá resumiendo en menos palabras: “¿Es ahora un buen momento para comprar una casa?”.

Cuanto más corta sea la frase, más directamente llegará al cerebro y será más fácil de entender. Si no eres capaz de resumir en una frase lo que vas a decir, entonces es que no tienes ni idea de lo que vas a decir. La síntesis es una característica de la comprensión.

Frases cortas y directas, en ocasiones interrogativas, son las que crean la incertidumbre en la audiencia y les animan a quedarse durante el resto de la ponencia.

Si comenzamos contando la historia de la crisis durante el boom inmobiliario y no explicamos al principio a dónde queremos llegar, cuando lleguemos al final de lo que queremos contar, además de que la mitad de la audiencia se habrá marchado, la otra mitad estará medio dormida.

Empieza explicando cuál es el motivo y objeto de tu discurso y mantendrás la atención de tus oyentes. Recuerda que si no eres capaz de resumir lo que vas a decir en una sola frase, deberías estudiar más detenidamente el objeto de tu ponencia hasta que seas capaz de resumir a la mínima expresión.

Lectura recomendada: Método TED para hablar en público: Los secretos de las conferencias que triunfan en todo el mundo (Ariel)

miércoles, 18 de junio de 2014

Todos trabajamos por dinero


Euro Coins
(C) Francisco Hurtado - Todos los derechos reservados

Esto es algo que a mucha gente no le queda muy clara, por eso lo voy a repetir una vez más: Todo el mundo trabaja por dinero.

Hace algún tiempo un amigo me decía que en una entrevista de trabajo había dicho al llegar al momento de hablar del sueldo que “el dinero no es importante”… ¿Cómo que no es importante? El dinero es muy importante y lo que ganemos es una forma más que nos indica cómo estamos siendo valorados por nuestra empresa.

En estos casos de un nuevo trabajo, al llegar al tema del sueldo es importante decir algo así como “llegaremos a un acuerdo” o “sigamos hablando del trabajo y cómo trabajaremos y ya llegaremos al sueldo” pero no digamos que el dinero no es importante porque sí lo es.

Un amigo que trabaja en Apple me decía que en la empresa uno de los factores principales a la hora de seleccionar al personal era su sueldo anterior. Si el sueldo que estaban ganando anteriormente era superior al que podrían ganar trabajando en Apple, entonces eran directamente eliminados de la selección. La lógica es simple: se trata de tener empleados motivados y los seleccionadores de Apple saben que además de trabajar en una empresa que valore a los empleados por otros factores, también tienen que hacerlo con el sueldo que le paguen.

A la hora de pagar a los empleados, hay que tener en cuenta que el salario se encuentre dentro de la media de otros trabajadores al mismo nivel y con el mismo estatus de formación. Si vas a trabajar en una panadería y cobras la mitad que otra persona con tu mismo empleo y en tu mismo entorno (una panadería vecina), entonces lo más probable es que tu nivel de insatisfacción se vaya elevando poco a poco.

Otra posibilidad es que dediques recursos a formar a un nuevo trabajador y que la competencia se entere del sueldo que cobra y decida pagarle más de lo que tú le pagas y captarlo para su empresa, con tu formación. ¿De verdad quieres que ocurra esto?

Si en una empresa no puedes pagar el sueldo adecuado a tus empleados, deberías revisar los gastos generales y recortar para adecuar el sueldo al nivel de la cualificación y el entorno, y tratar de aumentar los ingresos.

Otro caso a tener en cuenta son los retrasos en los pagos, tan frecuentes en estas épocas de crisis (casi terminada) y que son prácticamente un mal endémico en algunas empresas. Posiblemente la percepción del empresario sea que no hay problema porque el empleado les dice que no lo hay “no pasa nada”, “puedo esperar”, etc. Pero… realmente en los empleados se empieza a generar una cierta desconfianza y se siente como una falta de consideración hacia ellos. Lo más probable es que muchos de ellos empiecen a buscar otros trabajos como posibles opciones ya que empiezan a dudar de la viabilidad de la empresa. No te retrases en los pagos a los empleados, esto es directamente pegarse un tiro en el pie y a la larga supondrá tu ruina en el mercado.

Apostar por los empleados siempre es positivo, y el dinero, el vil metal, es un factor muy importante a la hora de que se sientan valorados. No hablo de que les pagues cantidades ingentes de dinero, sino simplemente que les pagues lo que merecen y sobre todo, cuando toca.

Lectura recomendada: Cómo conseguir un aumento de sueldo y promocionarse: 21 técnicas probadas para avanzando en su carrera (RECURSOS HUMANOS)


martes, 17 de junio de 2014

Más de 13.000 visitas


Sólo unas líneas para agradeceros más de 13.000 visitas al blog. En los primeros 15 días de este mes, hemos recibido más visitas que en todo el mes pasado. ¡Vamos camino de duplicar visitas!

Seguiremos trabajando para ofrecer más información que os resulte interesante y estimulante.

Os recuerdo que está a vuestra disposición en Amazon.es el libro "Ética, clientes y beneficios" basado en este blog.


Gracias de nuevo.

Un grano de locura

“Mezcla a tu prudencia un grano de locura.”

He tomado prestada una frase de Quinto Horacio Flaco que habla sobre la importancia de la mezcla en las experiencias. De hecho, nosotros mismos somos resultado de una mezcla de razas, étnicas y culturas variadas. Yo mismo puedo decir que tengo un 98,9% de Europeo, un 0,9% de norteafricano, un 0,2% de sub-sahariano y un 0,1% no asignado (¿seré alien?). Estos resultados me los proporcionó hace ya bastante tiempo una empresa americana que por poco dinero te hace unos test genéticos muy curiosos cuando menos. Cuando alguien me habla de la “pureza” le invito a que se haga este test.

Hace unos días me ha mandado una amiga un video realizado por su hijo, alumno de un instituto cercano a mi domicilio. No deja de sorprenderme la creatividad y capacidad de las generaciones que vienen detrás de la mía. Nosotros nacimos con una tecnología incipiente, pero ellos mismos ya tenían retratos en el vientre de sus madres gracias a las ecografías, y ahora ya disponemos hasta de vídeos en 3D de los bebés antes de nacer.


Está bien contar en las empresas con personas jóvenes, y también inexpertas, porqué no. La combinación de alguien mayor y con experiencia y alguien joven y sin experiencia en el sector es enriquecedora para ambas partes. Podemos hablar claramente de una simbiosis en la que ambas partes salen beneficiadas.

A la persona joven se le aporta la experiencia y se acelera su conocimiento de las experiencias que le vienen de su colega de mayor edad. Por otra parte, el más joven e inexperto trae ideas nuevas y frescas y desconoce las reglas que imperan en el sector y eso es positivo. Si siempre nos ceñimos a las mismas normas y no aportamos nada nuevo, el resultado es que no creamos nada nuevo.

Mezcla, revuelve y vuelve a mezclar de nuevo añadiendo más ingredientes. Experimenta sin parar.

El hijo de una amiga mía, que tiene siete años de edad, me muestra un ejemplo más de la creatividad. Cuando terminamos de comer en algún restaurante de comida rápida, dedica el tiempo de sobremesa a mezclar diferentes refrescos y bebidas de las que hay encima de la mesa y nos las da a probar para saber el resultado de sus experimentos, que por regla general no están mal.

Una persona de mayor edad y experiencia, no tendría esas ideas tan descabelladas (en principio) y que no conducen a nada, pero esa es la esencia de la creatividad: hacer locuras que a nadie se le han ocurrido.

No tengas miedo de lo nuevo, de lo que nadie ha hecho y de hacer lo que todo el mundo hace de una forma especial que es la tuya.

Si hay cientos de profesionales de múltiples materias en todo el país… ¿Qué puedes aportar de especial? Algo que sea tu sello personal. ¡Exacto! Se trata de hacer algo que nadie ha hecho… de añadir tu grano de locura.


lunes, 16 de junio de 2014

Tienes mucho en común con Beyoncé


Muchos de mis amigos me preguntan cómo encuentro el momento para poder escribir en el blog tan a menudo, cuando ellos no disponen de tanto tiempo libre. Para empezar diré que antes de cualquier labor está bien hacer un estudio previo y decidí hacer un estudio de cuánto tiempo tiraba a la basura en mi día a día.

En mi opinión hay tres cosas en las que perdemos el tiempo miserablemente: la televisión, el ordenador y las salidas nocturnas.

Empezaré por el final: descubrí que cuando salía por la noche un sábado, no sólo había perdido horas de sueño y me levantaba hecho un perro, sino que además de perder la noche, perdía la mañana del domingo, ya que al fin y al cabo me levantaba casi a mediodía. Cada uno puede tomar su decisión, pero en mi caso tuve claro que quería recuperar tiempo inútil y suprimí mis salidas nocturnas.



El ordenador es una excelente herramienta de trabajo, y también un pozo donde tirar horas y horas que no nos sirven para nada. Pasamos horas navegando por redes sociales que nos aportan infelicidad, como Facebook, y otras que son realmente útiles pero a las que hay que buscar su momento adecuado, como LinkedIn. Muchos pensareis que no dedicáis tanto tiempo al ordenador o las redes sociales. Hagamos un experimento: descarga la aplicación RescueTime a tu ordenador y utilízala. La aplicación monitoriza todas tus actividades y comprueba cuánto tiempo útil e inútil de trabajo empleas delante del ordenador. Además de que tú puedas mirar en cada día cuánto tiempo dedicas a cada actividad, semanalmente recibirás un email en el que se te informará de cuál ha sido tu rendimiento durante la última semana, y comparándolo con la anterior. En mi opinión se trata de una herramienta maravillosa que me ha abierto los ojos en cuanto a todo el tiempo que gastaba de forma inútil en internet.

La televisión emite un 90% de basura y un 10% de contenido realmente interesante. Selecciona. Puedes utilizar una herramienta como el Tivo o un grabador de programas de tv para guardar los programas que realmente te interesen y desechar el contenido basura como los Reality Shows y los programas del corazón.

En una conversación con un amigo durante la semana pasada, me decía que no tenía tiempo para hacer deporte y que por eso no lo practicaba. Al comentar sobre sus hábitos, me dijo que se acostaba a las doce de la noche porque veía la televisión y que se levantaba a las nueve de la mañana muy cansado. “¿Qué viste anoche en la televisión?” le pregunté. No fue capaz de decirme lo que vio realmente porque pasó casi toda la noche haciendo zapping entre un programa y otro de forma que realmente había perdido el tiempo miserablemente desde las diez hasta las doce de la noche únicamente en pasar de un canal a otro eliminando la publicidad y sin centrar su mente en nada útil. Mi propuesta es acostarse más temprano, a las diez u once, y levantarse más temprano. Además, comprobarás que tu cerebro funciona mucho mejor ya que no tiene que procesar información basura que se emite en la televisión y que aunque tú no seas consciente durante tu sueño, tiene que poner en orden y es la causa de que mucha gente se levante sin descansar y con dolor de cabeza.

Simplemente eliminando horas inútiles de mi vida he encontrado tiempo para hacer más deporte, rendir más en mi trabajo y escribir, que es una de mis pasiones.

En una ocasión en una conferencia escuché a una chica decir que le gustaría ser como Beyoncé y la respuesta del conferenciante fue desconcertante y nos dio que pensar a todos:

- “¿Cuántas horas tiene tu día?” 
- “Veinticuatro”, contestó la chica.
- “Pues los días de Beyoncé tienen las mismas horas que los tuyos. Piensa en cómo las inviertes”.

Lecturas recomendadas:



sábado, 14 de junio de 2014

Quieres esas uvas y vas a conseguirlas


En psicología hablamos de disonancia cognitiva cuando la diferencia entre nuestras emociones, ideas o creencias y lo que realmente ocurre en el mundo real, el comportamiento diario, es diferente. Esto nos produce un dolor o sufrimiento que el cerebro intenta mitigar modificando nuestros pensamientos.

Aesop pushkin01.jpg
Esopo
Era una tarde muy soleada y calurosa. Una zorra, que había estado cazando todo el día, estaba muy sedienta.
“Cómo me gustaría encontrar agua”, pensó la zorra.
En ese momento vió un racimo de uvas grandes y jugosas colgando muy alto de una parra. Las uvas parecían maduras y llenas de zumo.
“¡Oh, oh!” dijo la zorra mientras la boca se le hacía agua. “ El zumo dulce de uva sacia my sed!”.
La zorra se puso de puntillas y se estiró todo lo alto que pudo, pero las uvas estaban fuera de su alcance.
No queriendo abandonar, la zorra tomó impuso para alcanzar las uvas. Fue inútil, no pudo alcanzar las uvas.
La zorra saltó y brincó una y otra vez pero no pudo alcanzar las uvas en ninguna ocasión. Al final la zorra estaba más sedienta y cansada que nunca.
“¡Qué tonta soy!” dijo la zorra con rabia. “Las uvas están verdes y no se pueden comer. De todas maneras, ¿para qué las querría?.
Y así se marchó la zorra.

En esta fábula de Esopo, vemos claramente lo que queremos decir: la zorra se autoconvenció de que no necesitaba las uvas, para no asumir que era incapaz de cogerlas.

Si por ejemplo compramos un coche en el que nos hemos gastado una cantidad de dinero considerable, reconocer que el coche tiene un fallo y no funciona correctamente nos costará mucho esfuerzo. Buscaremos entonces otras excusas como que necesita más tiempo de rodaje, que el mecánico no sabe lo que hace, o cualquier otra circunstancia externa al propio coche. Haremos todo esto antes que reconocer que nos equivocamos al elegir el coche y que definitivamente es una basura, pondremos montones de circunstancias por delante. También estos asuntos sirven para reafirmar que nuestra posición era correcta y el coche fue bien elegido por nosotros, y el problema viene del exterior.

Sin embargo, digamos que compramos un paquete de chicles y no nos gusta el sabor en absoluto. Seguiremos masticando uno tras otro todos los chicles hasta acabar el paquete y lo saborearemos pensando y diciendo a los cuatro vientos que “no está tan mal” o definitivamente lo tiraremos a la basura después de la primera experiencia desagradable y no volveremos a hablar de ello.

La diferencia entre una circunstancia y la otra está en el costo económico que nos ha supuesto al bolsillo la compra de uno y otro bien. En la primera situación, es muy difícil asumir que nos hemos equivocado y que hemos tirado a la basura muchos miles de euros. En la segunda, resulta mucho más fácil asumir que nos hemos equivocado al comprar un paquete de chicles de un par de euros como máximo. 

Lo que se intenta es evitar el sufrimiento de admitir los propios errores.

Steve Jobs era capaz de todo lo contrario. Conseguía atraer a sus empleados hasta el denominado “Campo de Distorsión de la Realidad” o RDF en inglés. Al contrario de convencerse a si mismo de que no era capaz de hacer algo, era capaz de convencer a los demás de que ese algo sí era posible. Este término empezó a acuñarse cuando el equipo de desarrollo del primer Macintosh se desanimaba, y Jobs, con una mezcla de encanto, carisma, valentía, exageración, marketing y persistencia, conseguía convencerles de que eran capaces de desarrollar un ordenador que sería un antes y un después en el mundo de la informática.

No hablo de caer en la locura de creer en lo completamente imposible. Se trata de ver la parte positiva y minimizar la influencia de la negativa hasta conseguir animar a los equipos. Para ello lo principal es que nosotros mismos nos creamos que son capaces de hacerlo. No hablo de decir la típica frase vacía de “Sé que sois capaces” sino de animarles de forma sincera porque realmente lo creemos.
Todo parece imposible hasta que alguien lo hace realidad.

Consigue ese carisma autoritario para ti y para los demás de forma que creas y crean que sois capaces de hacer lo que sea necesario para conseguir vuestros objetivos. 

Si no llegas a las uvas, no te convenzas de que no las necesitas. Busca una piedra donde apoyarte o alguien que te ayude a conseguirlas.

Lecturas recomendadas:

viernes, 13 de junio de 2014

Admítelo: eres un ignorante


En los negocios, al igual que en la vida en general, lo peor son las dudas.

Para empezar tenemos que convencernos de que no lo sabemos todo en la vida, se que esto a algunas personas pueden sorprenderles pero es cierto… Querido amigo / Querida amiga: no lo sabes todo. De hecho, es seguro que, aunque hayas hecho un montón de carreras complementadas con carísimos másteres de universidades muy prestigiosas, hay montones de cosas de los negocios que no dejarán de sorprenderte.

Ya hemos reconocido que no sabemos todo, ahora vamos a la segunda parte. Aunque lleves años trabajando en el mismo sector, nunca dejarás de sorprenderte cada día con cosas nuevas que irás descubriendo.

En resumen: eres un ignorante, y no está mal reconocerlo. No se puede saber todo en esta vida.

En uno de mis primeros trabajos en una consultora para empresas en mi ciudad me dijeron una de las frases que más me ha ayudado en mi trabajo: “Si algo no lo sabes, pregúntalo, pero no actúes sin saber lo que haces. Aquí se premia al que quiere aprender y se desincentiva al suicida.”

Me puso un ejemplo práctico: Te digo que tienes que pasar un precipicio y no sabes cómo hacerlo. Puedes plantear varias preguntas: ¿qué distancia hay? ¿seré capaz de llegar al otro lado? ¿dispongo de una cuerda? ¿cuánto peso soporta la cuerda? Los que vivimos con los inicios de los videojuegos recordamos algunas aventuras que se denominaban “conversacionales” en las que el juego consistía en examinar detenidamente tu entorno y aprender todo lo que pudieras de él para tomar las decisiones correctas. ¿Has pensado ya en saltar al otro lado del precipicio? Tranquilo… respira hondo un par de veces.

Mi mentor en la consultora me dijo: “Muy bien… pero no has hecho las preguntas adecuadas… ¿Hay otro modo de cruzar al otro lado? ¿Existe un puente cercano?"

Tal vez simplemente se trata de hacer la pregunta correcta para llegar a la solución. El mundo no se acaba donde alcanza nuestra vista, sino que es mucho más grande. Las soluciones no se acaban en lo que conocemos nosotros, hay mucho más conocimiento y por lo tanto muchas más soluciones posibles que están esperándonos para ser descubiertas.

No tengas miedo a decir “No lo se, pero voy a informarme.” Esta respuesta demuestra que no das pasos en falso y que aseguras todas tus posibilidades. Seguro que hay gente en tu empresa con más experiencia que tú, y son ellos los que tienen que mostrarte el camino.

A la hora de iniciar un nuevo negocio, pregunta todas las dudas que tengas. Si las resuelven adecuadamente y entiendes todos los procesos, el negocio irá adelante, pero si hay algo que no entiendas tú, entonces… ¿cómo lo van a entender ellos? y lo que es más… si no son capaces de explicarlo de forma que lo entendamos es que ellos tampoco lo tienen muy claro.

Albert Einstein decía que si no eres capaz de explicar algo a tu abuela, eso quiere decir que realmente no lo has entendido.



Warren Buffett no invierte en un negocio que no entienda completamente.

Primero admite que no lo sabes todo. Después intenta cubrir ese desconocimiento preguntando a quienes saben más que tú. Entonces estarás preparado para evolucionar.

Lectura recomendada:



jueves, 12 de junio de 2014

La teoría del más loco (o tonto)

Existe una teoría económica denominada en inglés “Greater Fool Theory” por la que se dice que se puede hacer dinero con valores ya estén sobrevalorados o no. Siempre habrá alguien más grande (o más loco) que esté dispuesto a pagar más dinero por un dinero y un valor intrínseco que no existe.

En España, vivimos este fenómeno con la burbuja inmobiliaria, donde había personas que compraban casas con la esperanza de que en un futuro valiesen más dinero para que otros “más locos” las comprasen a ese precio. Cuando les planteaba la posibilidad de que los precios de la vivienda bajasen la respuesta siempre era "los precios de las casas nunca bajan, suben más o menos rápidamente pero siempre suben". En algunas ocasiones también he oído la misma frase sobre la bolsa y me resulta igual de demencial. 

Casi podemos decir que se trata de una estafa piramidal porque funciona de la misma manera: los primeros en llegar se llevan todo el beneficio y los últimos en llegar, que ya no encuentran a quién vender el bien o acción sobrevalorada, quedan fuera del juego y pierden toda su inversión.

Resulta curioso que en casi todas las enciclopedias de economía se hable de cómo funcionan las burbujas, sean del tipo que sean, y que a pesar de esto sigamos tropezando en la misma piedra.

Los pasos de una burbuja son básicamente cinco:

1. Pérdida de perspectiva: Se produce cuando los inversores se enamoran de una nueva situación, producida por circunstancias externas, como por ejemplo una nueva tecnología que sale al mercado o una disminución de tipos de interés desmesurada que lanza a la gente al mercado.
2. Boom: Los precios suben lentamente al principio pero luego suben más y más rápidamente conforme hay más “locos” en el mercado que confían en que los valores tienen un valor intrínseco (que nadie sabe explicar). La gente decía que Terra tenía un gran potencial económico. Cuando les preguntabas sobre ese potencial hacían referencia a la cantidad de visitantes del portal. Si hacías la tercera pregunta que es ¿cómo convertimos esos visitantes en dinero? Ya no hay respuesta y de hace referencia a tu supuesta incultura tecnológica, cuando en realidad intenta esconder la propia de estos inversores en nuevas tecnologías que en ocasiones no tenían ni ordenador. 
3. Euforia: Los precios se disparan y entonces entran en el mercado “locos” que ni siquiera tienen una cultura económica y se dejan aconsejar por personas que sólo cobran comisiones por hacer operaciones. Cuantas más operaciones muevan más dinero ganan, por lo que en ocasiones olvidan cierta información para los clientes. En el boom de internet de marzo del 2000, el valor de todas las empresas tecnológicas en el Nasdaq era increíble y superaba al PIB de varios países.
4. Toma de beneficios: Los que tienen cultura económica y buenos contactos (que no son la mayoría pero casualmente suelen ser los más ricos) empiezan a ver las señales de advertencia y a vender para conseguir beneficios. En ocasiones es posible que un pequeño evento propicie la explosión de la burbuja y a partir de ese momento ya no se puede volver a hinchar.
5. Pánico total: Todo el mundo quiere vender y existe un exceso de oferta en el mercado, con lo que los precios se desploman bruscamente, lo que propicia que más y más gente quiera vender y los precios caen a unos ritmos que no se ven en otras circunstancias.
Mientras hay “locos” que mantienen la burbuja, el sistema funciona, aunque lo que se vende realmente es aire, pero en cuanto alguien da la voz de alarma o se produce el evento “aguja” que va a reventar la burbuja, ésta explota bruscamente y ya no se vuelve a recuperar.

La estupidez humana es infinita, el número de humanos estúpidos no lo es.

Lectura recomendada: Understanding the Myth of High Growth Firms: The Theory of the Greater Fool

martes, 10 de junio de 2014

Más barato o mejor

Está claro que cuando vamos a seleccionar un producto hay dos elementos principales en los que nos fijamos: precio y prestaciones.

El precio está claro lo que es: es el dinero o bienes que pagaremos para realizar el intercambio y conseguir el producto o servicio que queremos.

En cuanto a las prestaciones o características del producto hay mucho más que hablar. La gente quiere cosas que necesita e incluso cosas que no necesita realmente para su vida diaria. Un bolso de los más caros del mundo cumple su función igual que uno de diez dólares que se puede encontrar en cualquier sitio, pero ofrece algo que el barato no puede ofrecer. Un producto exclusivo, y/o caro, tiene una característica especial y es que proyecta una imagen de nosotros como alguien adinerado y/o con un toque “chic”. Da igual si realmente el bolso de 10000$ lo hemos comprado con un préstamo que posiblemente no podamos pagar o que lo hayamos tomado prestado de un amigo, el caso es que esa imagen se proyectará de igual manera. La clave está en lo que “parecemos ser” no en lo que somos realmente.

Es importante hacer estos comentarios, ya que normalmente la gente suele pensar que las características se ciñen únicamente a lo que los productos pueden hacer o sus propiedades intrínsecas, pero también en ocasiones se trata de los efectos que producen en los demás, aumentando nuestra autoestima y cambiando la imagen que los demás tienen de nosotros.


El otro día leía en un anuncio de televisión un póster puesto en una pared que decía: “La Cenicienta es una prueba de que un par de zapatos nuevos te pueden cambiar la vida.”.

Podemos ofrecer un producto con unas nuevas características únicas y además ofrecer ese punto de exclusividad y élite entre los clientes simplemente aumentando el precio.

Apple hace ambas cosas: ofrece productos que funcionan bien y a un precio muy alto, añadiendo un toque de exclusividad con su diseño y alto precio. ¿Funciona peor un iPhone 5S si es blanco que si es dorado? No, realmente, pero sin embargo el modelo que se ha considerado más exclusivo por la novedad fue el modelo dorado o “Gold”.

Google, sin embargo, lleva años promocionando sus Google Glass. En su salida al mercado en varias ocasiones no se han cumplido las previsiones, ya que la gente no quiere llevar ese producto colgando en la cara. Un punto de exclusividad sería una serie de accesorios o monturas con renombre en el mundo de la moda y que permitieran a los usuarios distinguirse. Muchas personas que pueden permitírselo comprarían una montura Yves Saint Laurent para acoplar a sus Google Glass y esa sería la excusa perfecta para llevarlas puestas.

Tenemos que tener claro que sólo nos van a comprar un producto por dos cosas: que sea más barato o que sea mejor.

Lo ideal es hacer un producto mejor y más barato.

Si esto no es posible, podemos adoptar un punto medio. Por ejemplo, en un mercado de un determinado producto existen dos empresas principales, una con un producto de alta calidad y precio alto, y otra empresa con un producto de peor calidad y precio bajo.

Lo ideal sería adoptar el punto medio, de forma que podemos coger clientes de ambos segmentos de mercado: podemos ofrecer un producto de buena calidad a un buen precio. La estrategia está en ofrecer un precio más económico que el más caro y una calidad superior a la del más bajo.

Es una estrategia ideal, ya que sabemos que existen clientes descontentos en ambas empresas y lo más posible es que antes de cambiar al otro extremo, nos escojan a nosotros como opción intermedia.

lunes, 9 de junio de 2014

Lo más importante no es la idea

Hace muchos años se desarrolló algo parecido a una red social, que muchos de vosotros ni siquiera conoceréis. De hecho, yo ni siquiera recuerdo su nombre, creo que era algo parecido a PeopleAll o algo así. Se trataba de algo así como una agenda en internet en la que tú podías dar de alta tus datos y tus contactos podían acceder siempre a los datos actualizados. Si cambiabas de teléfono, automáticamente se notificaba a todos tus contactos. La idea era buena, pero necesitaba de una mejor ejecución.

Después vino MySpace. Se trataba de un desarrollo posterior, y consiguió una mayor aceptación por parte del público, pero pese a todo, aún seguía sin conectar con la gente. Se orientó principalmente hacia los grupos de música y se olvidó poco a poco del público en general, que también quería ser a su modo “famoso”.

Finalmente llegó Facebook que dio con la fórmula del éxito con sus “actualizaciones de estado” y sus algoritmos de recomendaciones de contactos y noticias adecuadas para nosotros.


Si lo examinamos detenidamente, el concepto del producto estaba en el aire desde hace hacía años y hasta que llegó el momento de la ejecución adecuada, no se cumplió el boom al ritmo adecuado.

Es por eso que se dice que lo importante no es la idea, sino la ejecución de la misma.

Por ejemplo, si tenemos una idea estándar y nada original: un bar, pero la llevamos a cabo de una forma original y nunca vista, posiblemente triunfemos.

Por lo tanto lo hablaría de cuatro escenarios posibles:

  • Idea genial y ejecución positiva. Es la fórmula ideal y del éxito asegurado. Hay creatividad tanto en la parte de la idea como en llevar la misma a cabo. Requiere de un gran equilibrio y una constante renovación e innovación.
  • Idea genial y ejecución mejorable. Fórmula abocada al fracaso. Disponemos de una idea con un gran potencial pero que no somos capaces de llevar a cabo de una forma correcta. Lo que conseguiremos es que otro competidor que conozca la esencia de nuestra idea, la lleve a cabo de forma mucho más afortunada, con lo que habremos perdido nuestro tiempo y nuestro dinero por no ser suficientemente originales. Mi propuesta cuando esto ocurre, es consultar con expertos en la materia, capaces de aportar nuevas ideas y que conozcan aunque sea tangencialmente los mercados en los que nos movemos.
  • Idea no original y ejecución positiva. Si somos suficientemente creativos, podemos tener un negocio que funcione durante un tiempo de forma adecuada. En estas áreas yo pondría la inmensa multitud de formas que hay de restaurantes que ofrecen básicamente la misma idea: dar de comer a la gente, pero cada una de las ejecuciones es diferente y aporta un elemento nuevo: diseño, precio, exclusividad, etc. 
  • Idea nada original y ejecución negativa. Otro camino al fracaso. Este punto se puede reconducir hasta llegar a una ejecución positiva incorporando a nuestra empresa a personas que hayan trabajado anteriormente en el mercado en el que nos desenvolvemos. Por ejemplo, el programa británico “Kitchen Nightmares” (“Pesadilla en la cocina” en España) parte de esa idea: tenemos la idea de negocio de dar de comer a la gente y no sabemos hacerlo, y además no somos nada originales para poder aportar soluciones y nuevas formas de hacerlo. Un cocinero experto intenta aportar el know-how que nos invite a rehacer el negocio desde cero.




Puedo poner como ejemplo a una empresa que acabo de descubrir en mi región (Enero 2015) y que se dedica a la venta de fruta, específicamente melones, pero lo hace de forma que aporta un valor añadido a su producto de exclusividad y alta calidad. Podéis ver su Twitter aquí: @MelonPlatinum y su web www.melonplatinum.es

Como conclusión podemos sacar que lo más importante es cómo hagamos las cosas, no lo que hagamos realmente al final. Si tenemos la suerte de contar con una idea original y diferente, perfecto, y hagámoslo bien. Si tenemos una idea ya establecida, hagámoslo de forma divertida.

viernes, 6 de junio de 2014

Deja que tu móvil cuide de ti


En la última presentación (keynote) de Apple, vinos una novedad destacada denominada "Health" que trata de centralizar todos los datos de nuestras aplicaciones de salud y ejercicio físico (peso, actividad, pulso, tensión, glucosa, etc.). No es nada nuevo de momento y habrá que ver cómo lo desarrollan. De hecho, tal y como comento más abajo, Microsoft dispone de una plataforma parecida desde hace años.

Además acaban de publicar un video en el que muestran una parte de las actividades, aplicaciones y gadgets disponibles para el iPhone.

Algunos amigos me preguntan qué aplicaciones y gadgets utilizo para mis actividades diarias. Aquí os paso una lista de gadgets que se pueden utilizar para monitorizar tu actividad diaria:

  • Fitbit Zip: Mi familia utiliza el Fitbit Zip que es económico y monitoriza pasos, distancia, calorías y minutos de actividad. Dispone de un clip que te permite unirlo a cualquier prenda de ropa como un zapato, un pantalón o una camiseta o camisa. Una pequeña pantalla LCD te muestra la información necesaria. Utiliza una pila botón que hay que cambiar cada mes aproximadamente.
  • Fitbit Flex: Es un modelo avanzado del Fitbit Zip que además monitoriza también el sueño y los pisos subidos (andando, que no en ascensor o escaleras mecánicas). Tiene una pantalla con cuatro puntos que te indican cómo vas respecto a tu objetivo personal. Es recargable.
  • Fitbit Force: Es el que utilizo yo personalmente. Fue retirado del mercado por un problema de alergias por parte de algunos usuarios. Por mi parte nunca he tenido problema con él y por lo tanto he decidido hacerlo parte de mi vida diaria. Además dispone de una pequeña pantalla donde puedes ver tu evolución. Es recargable.
  • Oregon Scientific PE128: Es una solución muy económica que permite monitorizar tanto sueño como distancia, pasos y calorías. 
  • Garmin Vivofit: Hace más o menos lo mismo que las anteriores, pero puede vincularse para las actividades deportivas con el monitor cardiaco para cruzar todos estos datos y medir la intensidad de tu actividad física.
  • Garmin Vivofit HRM: Igual que la anterior pero por poco dinero más incluye el monitor cardiaco, por si no lo tenías anteriormente.
  • TomTom Nike+ Sportswatch: Un reloj con GPS y capaz de medir tu actividad (al aire libre) y luego volcar los datos al ordenador. Una muy buena opción para los corredores que quieren mejorar sus marcas personales.
  • Fitbit Aria: Es básicamente una báscula con esteroides. Toma un poco de tiempo el ponerla en marcha pero a partir de ese momento no tenemos nada más que subirnos encima (descalzos) y ella nos tomará el peso y el porcentaje de grasa corporal y nos identificará con nuestro perfil de Fitbit. Se conectará por Wifi con internet y grabará los datos de nuestro peso, masa grasa y masa muscular en nuestra ficha Fitbit.
  • Withings WPN02: Un tensiómetro que se conecta con tu dispositivo móvil y le pasa los datos directamente, pudiendo hacer un seguimiento de tu pulso y tensión.

En cuanto a aplicaciones para monitorizar la actividad, hay montones, pero yo recomiendo principalmente una que permite aumentar o restringir la ingesta calórica en función de los datos que recoge de tu gadget que mide tu actividad. Es decir, si haces más ejercicio puedes comer un poco más y si haces menos ejercicio puedes comer menos. Además monitoriza los macronutrientes (proteínas, carbohidratos, grasas) y también algunos micronutrientes como el Calcio, el sodio, y algunas vitaminas. Esta pequeña maravilla se llama My Fitness Pal y es accesible desde el ordenador, dispositivos Android y dispositivos iOS. Funciona también como una pequeña red social y comunidad de gente interesada en cuidarse, aunque la mayoría se apuntan para perder peso y darse consejos y ánimos. Otra característica muy interesante y que yo utilizo mucho es la posibilidad de escanear el código de barras de un producto para incorporarlo al diario de lo que has comido durante el día, con lo que no hay que andar buscando el producto a ver dónde está y qué es lo que contiene, o meter datos de las tablas calóricas que van en la caja y que es un engorro importante.



Microsoft dispone de una interesante plataforma (HealthVault) desde hace años (no ha hecho mucho ruido) que permite tener todos los datos de salud de la familia organizados: análisis, datos de peso, altura, enfermedades, radiografías, etc. Además, podemos dar acceso a estos datos a nuestro médico personal para que pueda ver nuestra evolución, en peso y niveles de glucosa, por ejemplo. Otra opción muy interesante de este sistema es que permite crear una especie de tarjetas de emergencia en papel para llevar en la cartera. En caso de accidente, desmayo, etc. se puede acceder a nuestros datos (los que hayamos autorizado) desde esa tarjeta con un código que lleva impreso. Una genial idea. Puedes comprobar toda la potencia de este sistema de Microsoft que además se puede enlazar con todo lo anterior entrando en HealthVault ahora.

Aquí va un resumen de los gadgets que podéis comprar y los precios actualizados en Amazon:

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